Hoy se han confirmado nuevas detenciones en la investigación sobre la fuga de dos reos de alta peligrosidad de la cárcel de máxima seguridad Martín Mendoza en Emboscada. El subcomisario Derlis Cáceres, excoordinador de la Unidad de Seguridad, Información e Inteligencia Penitenciaria del Ministerio de Justicia, ha sido puesto a disposición de la justicia, uniéndose a otros siete implicados que ya enfrentan procesos judiciales.
Los fugados son Ricardo Arcenio Merlo, condenado por narcotráfico, y Ever Alejandro Ozuna, alias Tanchí, quien cumplía una condena de 28 años por secuestro y es señalado como presunto sicario en la zona de Capitán Bado, departamento de Amambay. Entre los procesados se encuentra el exdirector del penal, Pablo Abel González Apuril, junto a otros seis funcionarios.
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, anunció hoy el nombramiento del exviceministro de Seguridad, Óscar Pereira, como nuevo director de Establecimientos Penitenciarios. Pereira, quien se desempeñó como viceministro de Seguridad del Ministerio del Interior, será responsable de la administración del sistema penitenciario en medio de la crisis generada por la fuga.
Nicora indicó que los cambios en la dirección penitenciaria ya estaban en proceso. El 9 de octubre, firmó el cese de funciones de Derlis Cáceres, y desde entonces estaban evaluando el desempeño de otras dependencias relacionadas con la gestión del sistema penitenciario.
El ministro también informó que se ha ordenado una auditoría sobre la gestión de la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios, que está siendo realizada por Asuntos Internos y Anticorrupción. Además, se está considerando un cambio en la dirección de Ruben Peña, aunque esto no es exclusivamente por la fuga.
Pereira asumirá la responsabilidad de dos direcciones enfocadas en la prevención de riesgos y la seguridad, así como en el monitoreo, con la facultad de realizar cambios según lo considere necesario. Gustavo Ferriol, el interventor designado de la cárcel Martín Mendoza, deberá presentar un informe en 30 días para definir el perfil del nuevo director.
Nicora lamentó que agentes penitenciarios estén involucrados en la fuga de los reos, subrayando la inversión significativa en su formación. El proceso de selección incluye seis semanas de entrenamiento en Paraguarí, seguido de una tecnicatura de dos años, lo que hace aún más preocupante esta situación.
El ministro también abordó las condiciones dentro de la cárcel, defendiendo que, aunque algunos internos contaban con comodidades como ventiladores y speakers, no se trataban de celdas VIP. Aclaró que la infraestructura de la cárcel no permite un trato diferenciado y que todos los espacios son similares, aunque admitió que los elementos encontrados sí constituyen un privilegio respecto al resto de la población penitenciaria.