El Centro de Importadores del Paraguay (CIP) ha manifestado su rechazo a la propuesta de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) que sugiere una reducción de los beneficios fiscales para los vehículos eléctricos e híbridos. El presidente del CIP, Iván Dumot, destacó que esta modificación se presenta en un momento crítico, ya que Paraguay aún tiene una baja adopción de la electromovilidad y enfrenta presiones por el aumento en los precios del petróleo.
La DNIT anunció la semana pasada que el Poder Ejecutivo planea presentar un proyecto de ley al Congreso que cambiaría el régimen tributario actual, que actualmente ofrece una exoneración total, por un esquema con carga tributaria gradual. Dumot afirmó que esta modificación contradice la política de reducir la dependencia del petróleo, resaltando la necesidad de fomentar la electromovilidad en el país.
Según Dumot, la electromovilidad aún representa una proporción muy baja del parque automotor en Paraguay, con escasos vehículos eléctricos, camiones de carga y ómnibus eléctricos en el mercado. Asimismo, el presidente del CIP cuestionó la propuesta por su tratamiento diferenciado a tecnologías específicas, donde los híbridos autorrecargables perderían sus beneficios, y los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables sufrirían una reducción del 50% en sus incentivos.
Dumot también mencionó que, según estimaciones de la DNIT, la modificación podría generar alrededor de 20 millones de dólares adicionales en recaudación. Sin embargo, argumentó que el Estado debería buscar esos recursos mediante una mayor eficiencia en el gasto y las compras públicas, antes de recortar beneficios fiscales para la electromovilidad. «Le estamos dando un tiro en un pie a la electromovilidad en Paraguay antes de que siquiera nazca y sea relevante», enfatizó.
El presidente del CIP comparó esta propuesta con otras políticas del Estado que buscan reducir el uso de combustibles fósiles, como las iniciativas del Ministerio de Industria y Comercio y del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones para promover el uso de energías alternativas en el transporte público. Dumot reclamó la intervención del Ministerio de Economía y Finanzas para coordinar las decisiones en materia tributaria y energética.
La postura del CIP también abarca temas más amplios sobre el aumento de impuestos, donde Dumot expresó que el sector privado rechaza tales incrementos sin una discusión previa sobre la calidad del gasto público. Además, criticó el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, que, según él, no promueve una mayor eficiencia del gasto.
Por su parte, el gerente de Aduanas de la DNIT, Juan Olmedo, explicó que la propuesta establece un IVA del 5% y un arancel del 10% sobre el valor de importación de vehículos eléctricos, con un periodo de transición de cinco años. Se prevé que para 2032, los vehículos eléctricos paguen un IVA del 10% y un arancel del 20%. Olmedo defendió la medida como un ajuste necesario para reducir la diferencia tributaria entre vehículos eléctricos y automóviles a combustión, argumentando que actualmente hay una desigualdad en la carga impositiva entre ambos tipos de vehículos.
Finalmente, Olmedo subrayó que la medida no busca desalentar el uso de la energía eléctrica, sino regularizar la carga tributaria de manera gradual.
