Carlos “Colorado” Gamarra, exfutbolista de la selección paraguaya, ha generado controversia al ser revelado como asesor deportivo de la Municipalidad de Minga Guazú, donde percibe un salario mensual de G. 9 millones. Esta información fue expuesta por el intendente electo, César Paredes, quien cuestionó la situación financiera que heredará de su predecesor, Diego Ríos.
Paredes indicó que la municipalidad enfrenta una deuda acumulada de aproximadamente G. 25.000 millones, además de hasta cuatro meses de salarios atrasados para algunos funcionarios. El intendente electo también mencionó que la transición se complica por la falta de documentación adecuada y firmada, lo que le impide tener un panorama claro de la estructura salarial y las obras municipales en curso.
El nuevo jefe comunal advirtió sobre un grave desequilibrio financiero, donde los ingresos mensuales rondan entre G. 1.000 millones y G. 1.100 millones, mientras que los gastos corrientes oscilan entre G. 1.200 millones y G. 1.300 millones. Paredes aseguró que existen empleados con salarios pendientes desde junio.
Entre las contrataciones que llamó la atención de Paredes está la de Gamarra, quien, según el intendente electo, aparece en la nómina municipal. Paredes se mostró sorprendido al encontrarlo en la lista y mencionó que lo había visto en la sede municipal, donde varios funcionarios se acercaron a tomarse fotografías con él.
Ante las críticas sobre su salario, Gamarra defendió su trabajo, afirmando que su contrato, que comenzó en febrero y se extenderá hasta diciembre de 2026, fue solicitado por los presidentes de la Liga local y aprobado por la Junta Municipal. El exdefensor aseguró que realiza charlas en instituciones educativas y participa en diversas actividades deportivas organizadas por la municipalidad.
Además, Gamarra indicó que presenta informes mensuales que documentan su trabajo, respaldados por fotografías y otros documentos. En el marco de la crisis financiera, Paredes anunció que solicitará auditorías internas y externas y que se comunicará con la Contraloría General de la República para revisar las cuentas municipales.
La gestión de Diego Ríos, que llegó al cargo con el apoyo de varias agrupaciones políticas, también ha sido objeto de críticas por la inauguración de obras sin el aval del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, así como por la contratación de “influencers” para promocionar eventos municipales.