El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, ha afirmado que no tiene planes de renunciar a su cargo ni de regresar al Senado, a pesar de que su banca podría ser ventajosa en el contexto de la crisis política que enfrenta el presidente Santiago Peña. «Primero luego, no estoy en plan de renunciar», afirmó Giménez al hablar sobre su futuro en el MAG, insinuando que una vez que asuma un nuevo presidente, pondrá su cargo a disposición.
La posibilidad de una renuncia de Giménez era vista como crucial para Peña, ya que podría haber regresado al Senado y brindado su voto en apoyo al presidente en un posible juicio político. Giménez también mencionó que este lunes ofreció su ayuda a Peña, indicando su disposición para regresar al Senado si se requería su apoyo, aunque aseguró que el presidente no le solicitó tal apoyo.
El ministro criticó la falta de conexión entre Peña y los miembros del Congreso, señalando que este ha priorizado una relación con los gobernadores, quienes no tienen representación en el Legislativo. «A los diputados no se les dio el mimo suficiente», constató, insistiendo en que es esencial que el presidente mantenga una relación cercana con los legisladores, especialmente con la Cámara Baja, que tiene el rol de acusador en un juicio político.
Giménez comentó que había advertido al asesor político de Peña, José Alberto Alderete, sobre la necesidad de construir puentes con los legisladores. Asimismo, se refirió al titular del Ministerio del Interior, Enrique Riera, como responsable de la articulación política del Gobierno, y lo criticó por no lograr una cercanía con los parlamentarios.
Pese a sus señalamientos, Giménez sostuvo que el vicepresidente Pedro Alliana cumplió su función en la articulación legislativa, pero los miembros del partido deseaban comunicarse directamente con el presidente. También cuestionó la dependencia de Peña del líder de la Asociación Nacional Republicana, Horacio Cartes, indicando que la falta de un liderazgo propio deja al presidente vulnerable en momentos de crisis.
El ministro expresó su pesar por la situación política de Peña, a quien considera un líder capaz, y lamentó la presión que enfrenta para defenderlo sin las condiciones propicias en el Parlamento. «Me duele, porque yo debería estar defendiéndole, pero ahora no es momento», declaró.
Finalmente, respecto a las acusaciones sobre la posible ocultación de información sobre Ueno Bank, Giménez no pudo confirmar si realmente hubo una vulneración por parte del Banco Central del Paraguay, defendiendo la solidez de esta institución. Ueno Bank se encuentra bajo un «procedimiento de resolución» tras un diagnóstico de insolvencia, lo que ha llevado a la presentación de un libelo acusatorio para iniciar un juicio político contra Peña.
