El pago de la garantía de depósitos de Ueno Bank podría generar una nueva tensión en el mercado cambiario, según el economista Wildo González. Su análisis sugiere que el impacto dependerá de quién compre los dólares del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) y de la cantidad de dinero que busque refugio en la moneda estadounidense.
González presenta escenarios en los que el dólar podría alcanzar un valor máximo de entre G. 6.371 y G. 7.700. Estos resultados provienen de un modelo basado en supuestos específicos, y no son proyecciones garantizadas. El economista aclara que “la elasticidad de cartera está calibrada, no estimada”, lo que indica que se basa en una respuesta supuesta de la demanda de dólares.
De acuerdo con cifras atribuídas al Banco Central del Paraguay (BCP), el FGD tenía un patrimonio de US$ 1.634,7 millones al 30 de septiembre de 2026, pero solo US$ 19,4 millones estaban disponibles en efectivo. El restante porcentaje, que constituye el 1,2%, se encuentra invertido, lo que significa que el Fondo deberá convertir parte de sus activos para poder hacer efectivas las garantías.
La situación se complica, ya que el 55,09% de los recursos del FGD se encuentran en moneda extranjera, mientras que los pagos de la garantía requieren guaraníes. Al respecto, el análisis estima una necesidad de conversión de US$ 137 millones para cubrir el monto necesario en la moneda local.
El escenario base del economista asume que el BCP será quien adquiera las divisas al Fondo, lo que impediría que esos dólares lleguen al mercado, limitando la capacidad de satisfacer la demanda de empresas y ciudadanos. Esta situación podría llevar a que algunos depositantes, al recibir guaraníes, busquen comprar dólares, impulsando una reacción preventiva de otros ahorristas.
González estima que los depósitos en guaraníes en el sistema alcanzan unos US$ 16.800 millones; cada punto porcentual de conversión en dólares representaría una demanda adicional de US$ 168 millones. La incertidumbre en el entorno planteada sobre quién comprará las divisas del Fondo es un aspecto que el economista considera crucial.
En sus simulaciones, se plantean diferentes escenarios del tipo de cambio. En un contexto ordenado, se proyecta una pérdida de G. 2,80 billones, mientras que en un escenario de pérdida ampliada se elevaría a G. 5,60 billones, con un tipo de cambio que alcanzaría hasta G. 6.867. En el más restrictivo resultado, que incluye efectos colaterales en otras entidades, la pérdida podría ser de G. 9,00 billones, alcanzando un tipo de cambio de G. 7.700.
González asigna probabilidades de un 30% al primer y tercer escenario, mientras que al segundo le da un 40%. Estos porcentajes, sin embargo, no deben tomarse como estimaciones estadísticas, sino como juicios del autor. El informe también resalta que el tipo de cambio interbancario del 4 de noviembre fue de G. 6.148,57, con un incremento del 8,0% desde principios de octubre, indicando que gran parte de esta variación ocurrió antes de la resolución del tema Ueno Bank.
Finalmente, el estudio prevé impactos económicos negativos, estimando una reducción del producto del 0,80% en el primer año si se resuelve de manera ordenada, y de hasta 2,68% en el peor de los escenarios, afectando la actividad económica en función del deterioro que pueda revelarse en la revisión de los activos del banco.
