La avenida Gervasio Artigas, un acceso crucial a Asunción, enfrenta un severo deterioro que afecta a miles de conductores a diario. A pesar de las promesas del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) de iniciar un proyecto de renovación integral, la licitación aún no ha sido convocada, a pesar de que se había previsto para finales de julio o principios de agosto.
El costo estimado para esta intervención es de G. 460.000 millones, alrededor de US$ 78 millones. El proyecto se implementará bajo el modelo de «llave en mano», lo que significa que la empresa ganadora no solo realizará las obras, sino que también deberá obtener la financiación internacional necesaria.
Esta obra llega nueve años después de que el MOPC se comprometiera a mejorar la avenida como compensación por la cesión de 1,6 hectáreas del Jardín Botánico para el Corredor Vial Botánico. Desde entonces, la avenida, que es la principal vía de ingreso y salida al norte de la capital, ha seguido deteriorándose sin que se hayan realizado las mejoras prometidas.
En junio, el MOPC afirmó que el proyecto ejecutivo estaba listo y que la licitación se llevaría a cabo pronto. Sin embargo, hasta el momento, no se ha publicado ningún anuncio relacionado. Un tema pendiente que se mencionó es la decisión sobre si la licitación se realizará en guaraníes o en dólares, lo cual depende de las condiciones de financiamiento acordadas con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el sistema bancario.
El financiamiento del proyecto está siendo analizado por el MEF y contempla un período de gracia de cinco años, con un plazo de amortización que varía entre diez y veinte años. El MOPC ha indicado que ha habido interés por parte de entidades financieras locales para financiar el proyecto en su totalidad.
La renovación de la avenida no solo incluirá la rehabilitación del pavimento, sino que también se prevé la colocación de pavimento rígido de hormigón, así como la renovación de la infraestructura subterránea, que actualmente presenta deficiencias. Esto incluye un nuevo sistema de desagüe pluvial, la readecuación de redes de agua potable y alcantarillado, y la reconstrucción del puente sobre el arroyo Mburicaó.
Además, se planean veredas más amplias, nuevas paradas de buses, semaforización inteligente, mejoras paisajísticas y el soterramiento del cableado de telecomunicaciones y distribución eléctrica. También se busca que la avenida se adapte a futuras reformas en el transporte público, con carriles exclusivos para buses.
El MOPC había previsto que la adjudicación de la obra se realice a finales de este año o inicios de 2027. Sin embargo, la falta de convocatoria a licitación ha dejado inciertos los plazos de inicio de los trabajos. Una vez que se obtenga la financiación y se firmen los contratos, se estima que la ejecución tomará alrededor de 24 meses, lo que podría llevar a la finalización del proyecto para 2029.
Mientras tanto, los automovilistas continúan lidiando con las malas condiciones de una de las arterias más deterioradas de la capital, esperando que un proyecto que se prometió hace casi una década finalmente se convierta en una realidad tangible.