Paraguay se posiciona como un actor clave en el desarrollo de tecnología de superinteligencia, según declaraciones del presidente Santiago Peña durante su visita a Luque. Esta afirmación se produce tras la reciente firma de la Declaración de la Pax Silica con Estados Unidos, que convierte a Paraguay en el vigésimo sexto país en unirse a esta iniciativa.
El canciller Rubén Ramírez firmó el acuerdo el pasado viernes en el Departamento de Estado en Washington, D.C., junto con el subsecretario de Estado para Asuntos Económicos, Jacob Helberg. Esta alianza busca fomentar la cooperación en materia de inteligencia artificial y seguridad de la cadena de suministro entre naciones aliadas.
Peña destacó que Paraguay se unirá a otros 25 países en la Pax Silica y anunció que empresas estadounidenses, como Crusoe, establecerán operaciones en el país, lo que representa una oportunidad significativa para impulsar la economía local. Además, subrayó la importancia del capital humano y la creación de la Universidad Politécnica Paraguay-Taiwán, un proyecto que capacitará a futuros ingenieros en el ámbito tecnológico.
El presidente resaltó que la superinteligencia permitirá a Paraguay no solo consumir energía, sino también generar cómputos que se pueden comercializar globalmente. Esto implica un cambio sustancial en la forma en que el país utiliza su energía hidroeléctrica, que históricamente no había podido ser almacenada ni exportada.
Según el Viceministerio de Minas y Energía y la Cámara Paraguaya de Minería, Paraguay no cuenta con reservas certificadas de tierras raras, pero existen indicios geológicos que sugieren su presencia en el subsuelo nacional. Esto podría abrir nuevas posibilidades para el desarrollo tecnológico y económico del país.
Pax Silica es una iniciativa del Departamento de Estado de EE. UU. que busca establecer un nuevo consenso sobre la seguridad económica en el contexto de la inteligencia artificial y la cadena de suministro. Helberg explicó que el siglo XXI se fundamentará en la computación y los minerales necesarios para su desarrollo, a diferencia del siglo XX, que se centró en el petróleo y el acero.
El acuerdo reafirma el compromiso de los países firmantes de promover la prosperidad mutua y la seguridad económica, reconociendo que una cadena de suministro confiable es esencial para alcanzar estos objetivos. También se establece la necesidad de abordar prácticas no mercantiles que afectan la innovación y la competencia leal en el mercado.
La firma de la Pax Silica incluye a naciones como Argentina, Australia, Chile, y el Reino Unido, entre otros. Esta colaboración internacional pretende construir un ecosistema de inteligencia artificial robusto y sostenible, que impulse el crecimiento y la seguridad económica en la región y el mundo.