El comandante de la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP), general Julio Fullaondo, informó que se han detectado más de 40 vuelos irregulares desde finales del año pasado, de los cuales cinco han sido considerados ilícitos. Estas intervenciones han incluido la interceptación y derribo de aeronaves, además de la captura de una en Brasil.
Fullaondo destacó que la vigilancia aérea, que incluye el uso de radares móviles y aviones Super Tucano, forma parte de una estrategia para combatir el narcotráfico y otras actividades ilegales. En enero, se mencionó que los radares reparados habían permitido identificar cuatro narcoavionetas desde agosto de 2025.
Desde marzo, la FAP ha observado una disminución en el ingreso de vuelos ilícitos al espacio aéreo paraguayo. Sin embargo, se ha señalado que los responsables de estos vuelos estarían buscando nuevas rutas para eludir los controles. «Desde marzo se redujeron los vuelos ilícitos en nuestro espacio. Están buscando otros medios y formas para ingresar», afirmó Fullaondo.
El comandante también hizo énfasis en que el departamento de Concepción es una de las áreas con mayor vigilancia, donde se ha registrado una reducción significativa de vuelos irregulares. Anteriormente, las aeronaves ingresaban por el norte del país y se dirigían a esta región.
La FAP ha realizado un esfuerzo continuo en el control del espacio aéreo, trasladando constantemente los radares móviles para mejorar la eficacia de las operaciones. A pesar de los esfuerzos, la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) estima que al menos 20 narcoavionetas ingresan al país cada mes, lo que subraya la magnitud del desafío.
En cuanto a la inversión en tecnología, seis aviones Super Tucano fueron adquiridos por un total de 101.606.000 dólares, financiados por Itaipú. Además, se destinaron 1,08 millones de dólares para revitalizar dos radares de fabricación israelí. La llegada de nuevos radares TPS-78 de la empresa estadounidense Northrop Grumman está prevista para finales de 2027, lo que aumentará la capacidad de vigilancia aérea.
Fullaondo también destacó la importancia de la cooperación con Brasil, Argentina y Bolivia en el control del espacio aéreo, lo que contribuye a dificultar el movimiento de aeronaves involucradas en actividades ilícitas. Sin embargo, el comandante advirtió que la FAP no puede enfrentar el narcotráfico sola y enfatizó la necesidad de una mayor coordinación con otras instituciones del país.
Finalmente, subrayó que la integración de los centros de control de los diferentes países es crucial para combatir el narcotráfico de manera efectiva. La FAP continúa trabajando en conjunto con la Policía, la Senad, la Fiscalía y el Ejército para fortalecer sus esfuerzos en esta lucha.
