La inminente alza en los precios de los combustibles en Paraguay ha generado preocupación entre consumidores y operadores del sector. Miguel Bazán, un destacado referente del ámbito privado, indicó que el costo de reposición del gasoil se encuentra actualmente en aproximadamente G. 9.217 por litro, mientras que el precio al consumidor oscila entre G. 8.290 y G. 8.490.
Esta discrepancia revela la presión que enfrenta la cadena de suministro. Según Bazán, si el gasoil se vendiera al nuevo costo de reposición, el precio debería situarse alrededor de G. 10.200 por litro, sumando los márgenes correspondientes. No obstante, destacó que los operadores todavía cuentan con existencias compradas a precios anteriores, lo que podría amortiguar el impacto inmediato del aumento internacional.
Bazán también mencionó la posibilidad de implementar un ajuste en dos etapas para minimizar el efecto sobre los consumidores. De realizarse, el gasoil podría aumentar entre G. 600 y G. 800 por litro, mientras que las naftas podrían incrementarse entre G. 450 y G. 550 por litro. Asimismo, Miguel Velázquez, otro referente del sector, calificó la situación como “imparable” y anticipó un inminente ajuste de precios sin esperar a que la petrolera estatal Petropar lo haga.
La presión sobre los precios ha llevado a varios emblemas privados a considerar ajustes sin esperar a que Petropar modifique sus tarifas. Velázquez indicó que los empresarios están deliberando sobre quién será el primero en anunciar el nuevo precio al público, lo que pone a Petropar en el centro de la atención del mercado como referencia para muchos consumidores.
Desde febrero, los precios de los combustibles han tenido un incremento significativo tanto en Petropar como en los emblemas privados. Por ejemplo, el diésel común en el sector privado ha pasado de G. 6.250 a G. 8.690 por litro, lo que representa un aumento del 39%. En Petropar, el mismo producto ha subido de G. 6.250 a G. 8.290, con un incremento del 32,6%.
Con los precios actuales, el nuevo escenario podría colocar el diésel común entre G. 9.290 y G. 9.490, mientras que la nafta común podría alcanzar entre G. 7.640 y G. 7.740. En este contexto, Petropar deberá evaluar el comportamiento de los costos internacionales antes de decidir si ajusta sus precios en respuesta a las subas del sector privado.
