El Consejo Episcopal Permanente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) emitió un comunicado el 2 de septiembre de 2026, titulado “La salud, un Bien Común que no admite postergaciones”, en el que se pronuncia sobre la crisis del sistema de salud pública en Paraguay, exacerbada por la renuncia de cientos de especialistas. En el documento, la CEP advierte que la salud es un derecho fundamental que debe ser garantizado a todos, especialmente a los más vulnerables, quienes sufren las consecuencias más graves de esta situación.
El comunicado subraya tres elementos clave en el debate sobre la salud pública: la dignidad del derecho a la salud y al trabajo digno, que no depende de las limitaciones fiscales; el presupuesto como herramienta para concretar este derecho; y el factor humano, compuesto por los profesionales de la salud que brindan atención directa a los pacientes. La CEP reconoce la validez de las quejas del personal de salud, apuntando a salarios estancados por más de diez años y a condiciones laborales que obligan a los médicos y enfermeras a costear parte de su trabajo con recursos propios.
Los obispos expresan su preocupación por el efecto de la renuncia masiva de especialistas, que deja vacíos críticos en áreas como la pediatría. En este contexto, enfatizan que las consecuencias recaen sobre los pacientes y sus familias, quienes no son responsables del conflicto. Por ello, instan al gremio médico a priorizar los casos más urgentes y a mantener informados a los usuarios, sin desestimar sus justos reclamos.
El comunicado también lanza un llamado al Estado, demandando que asuma su responsabilidad tras años de desatención. La CEP argumenta que las soluciones no pueden basarse en comunicados sin acciones concretas y que el presupuesto de salud debe ser considerado una prioridad real.
Finalmente, proponen la creación de una mesa de trabajo multisectorial que incluya al Congreso, sociedades científicas, gobiernos departamentales y la ciudadanía, con el objetivo de preparar el Presupuesto General de la Nación 2027. La Conferencia Episcopal exhorta a las autoridades y al gremio médico a negociar de buena fe, poniendo en el centro las necesidades de la población.
