La crisis del sistema de salud pública en Paraguay se intensifica tras la renuncia de numerosos médicos, incluyendo a los directores del Hospital Nacional de Itauguá. Este lunes, los especialistas en cirugía pediátrica, neurocirujanos, anestesiólogos y médicos de terapia intensiva pediátrica han decidido dejar sus cargos, lo que representa un grave desafío para la atención médica en el país.
Las renuncias se producen después de una semana de huelga nacional por parte de los médicos, quienes exigen un aumento salarial. Desde 2012, sus sueldos se han mantenido en 5 millones de guaraníes, y ahora reclaman que se ajusten a 8 millones. Además, los profesionales de la salud han denunciado la falta de medicamentos e insumos necesarios para ofrecer una atención adecuada a los pacientes.
El director general del Hospital Nacional de Itauguá, doctor Miguel Ferreira, y el director médico, doctor Ángel Asoya, han puesto también sus cargos a disposición de la ministra de Salud, María Teresa Barán. En total, cerca de cien cargos han sido ofrecidos por los jefes de todos los departamentos y servicios del hospital, en un gesto que intensifica la presión sobre el Ministerio de Salud Pública.
Entre los médicos que han presentado su renuncia se encuentran 46 de terapia neonatal y 25 de terapia intensiva pediátrica, a lo que se suman 30 anestesiólogos y 10 cirujanos pediátricos que ya habían anunciado su salida. La situación crítica en el hospital ha llevado a los médicos a trabajar “de acuerdo con su capacidad real”, según afirmó el doctor Luis Meza, uno de los jefes de servicio.
Meza advirtió que el hospital está desbordado, con más pacientes de los que pueden atender, lo que pone en riesgo tanto a los pacientes como a los médicos. Si el Gobierno no muestra disposición para resolver la crisis en un plazo que aún no se ha definido, los directores y jefes de departamento también contemplan renunciar.
El doctor Ferreira justificó su decisión de renunciar al señalar que sin el apoyo de los jefes de departamento no puede desempeñar su función adecuadamente. Por otro lado, se informó que las renuncias de los médicos neonatólogos y terapeutas pediátricos no se harán efectivas hasta dentro de 30 días, lo que ofrece un breve periodo para la posible negociación con el Gobierno y la búsqueda de soluciones a sus demandas.
