Villarrica, conocida como la «Ciudad Culta», tiene una historia marcada por constantes movimientos y desplazamientos. Su evolución, que abarca 113 años con siete asentamientos y seis mudanzas significativas, es el tema central del libro «Andariega. Villa Rica del Espíritu Santo: fundación y mudanzas ilustradas», de María Sol Arrúa Ayala y Ana Liz Resquín de Benítez.
La obra, resultado de dos años de investigación, no solo presenta fechas y eventos históricos, sino que busca contar la historia de Villa Rica de una manera accesible para todas las generaciones. Comienza con la fundación de la ciudad el 14 de mayo de 1570 por el capitán español Ruy Díaz de Melgarejo en la región del Guairá, actual territorio brasileño. Sin embargo, esta primera Villa Rica no estaba destinada a permanecer en su ubicación original debido a la violencia de los bandeirantes y mamelucos, que amenazaban continuamente a la población.
A lo largo de los años, Villa Rica se mudó por diversas razones, que incluían invasiones, decisiones políticas, problemas económicos y condiciones desfavorables para la agricultura. Estas mudanzas no eran simplemente cambios geográficos, sino procesos que implicaban el desmantelamiento y reconstrucción de la vida comunitaria.
El libro detalla cómo Villa Rica se trasladó por primera vez en 1592, moviéndose aproximadamente 100 kilómetros hacia el este, y posteriormente sufrió varias dispersiones hasta su asentamiento definitivo en 1682, cerca de la cordillera del Ybytyruzú. Este recorrido histórico pone de manifiesto la lucha constante de sus habitantes por sobrevivir y mantener su comunidad.
Arrúa y Resquín presentan no solo un relato histórico, sino también un mapa que ilustra estos desplazamientos, simbolizando las heridas y reconstrucciones de la ciudad. A través de ilustraciones que complementan el texto, la obra busca hacer la historia más comprensible y accesible, especialmente para las nuevas generaciones.
La identidad cultural de Villarrica, marcada por su «alma nómada», se ha ido forjando a través de sus múltiples mudanzas. Aunque la ciudad experimentó constantes cambios, los guaireños han mantenido su nombre, costumbres y lazos comunitarios. Esto se traduce en una rica herencia cultural que perdura hasta hoy.
El libro «Andariega» fue presentado recientemente en Asunción, en el Centro Cultural de la República El Cabildo, donde se acompañó de la exposición «7 Mudanzas». Esta actividad busca conectar la historia de Villa Rica con el presente, reafirmando que pertenecer a un lugar no siempre implica haber estado en el mismo sitio de manera permanente. La obra destaca que, a pesar de las pérdidas, la comunidad ha logrado persistir y mantener su identidad a lo largo del tiempo.
