Estados Unidos se ha consolidado como el segundo destino de la carne bovina paraguaya en 2025, tras apenas 14 meses de su habilitación, con la compra de 49.456 toneladas por un valor de 301 millones de dólares, según el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). A cinco meses de finalizar 2026, las exportaciones hacia el mercado estadounidense ya han alcanzado 30.097 toneladas, equivalentes a 176 millones de dólares.
Paraguay accede a este mercado norteamericano mediante una cuota denominada «otros países», que comparte con Brasil y que permite 64.000 toneladas libres de arancel. Una vez completada esta cuota, que se agota a comienzos de año, las exportaciones continúan, pero con un arancel del 26,4%, según la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC).
La reciente decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de suspender temporalmente los aranceles para hasta 300.000 toneladas de carne molida durante 90 días, representará una oportunidad adicional para los países dentro de la categoría de «otros países», beneficiando a Paraguay y Brasil, según los expertos del sector cárnico.
El presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo Americana (AmCham), Elías Saba, destacó que la apertura del mercado de carne ha cambiado la relación comercial con Estados Unidos. Señaló que en 2025, Paraguay exportó más de 50.000 toneladas de carne a ese país, generando más de 300 millones de dólares, y anticipó un crecimiento significativo para este año.
Saba agregó que Estados Unidos busca mejorar el precio de la carne para sus ciudadanos, lo que ofrece a Paraguay la posibilidad de aumentar su capacidad productiva. Además, mencionó que la disminución de animales destinados a faena en Estados Unidos crea condiciones favorables para proveedores externos.
En cuanto a la política arancelaria, Saba indicó que la relación entre ambos países se traduce en mejores condiciones, mientras que Paraguay presenta costos relativamente bajos para ingresar al mercado estadounidense. Resaltó la necesidad de llevar esta relación bilateral al siguiente nivel, buscando ampliar la cuota libre de aranceles para productos cárnicos.
El presidente de AmCham también advirtió que la cuota de «otros países» se agota rápidamente, y una vez completada, Paraguay exporta el resto del año con el arancel correspondiente. Saba subrayó que incrementar el cupo sin arancel permitiría aprovechar la creciente capacidad productiva del país.
Por último, Saba propuso desarrollar una identidad propia para la carne paraguaya bajo el concepto «Meat of Paraguay», buscando diversificar las exportaciones más allá de los cortes destinados principalmente a hamburguesas y avanzar hacia la comercialización de cortes de mayor valor, lo que podría contribuir a valorizar la carne paraguaya en el mercado estadounidense.
