Productores de pepino del departamento de Caaguazú han expresado su preocupación por la crisis que atraviesan debido al contrabando, que ha inundado el mercado nacional y causado una drástica caída en los precios del producto. Esta situación está generando importantes pérdidas económicas para las familias que dependen de la horticultura.
A principios de julio, una caja de pepino de 20 kilos se vendía a aproximadamente G. 200.000. Sin embargo, los agricultores informan que actualmente logran venderla entre G. 40.000 y G. 50.000, un monto insuficiente para cubrir sus costos de producción. El ingreso incontrolado de productos de contrabando ha hecho que el valor de la producción nacional se desplome, perjudicando directamente a los pequeños productores tanto de Caaguazú como de otras regiones del país.
El productor Adrián Vázquez ha criticado la falta de acciones por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y ha hecho un llamado a las autoridades para que presten más atención a la problemática que enfrentan estos pequeños productores. Vázquez enfatizó la necesidad de garantizar condiciones que permitan a los horticultores comercializar sus productos a precios justos y proteger la producción frutihortícola local.
Además, solicitó que el Gobierno Nacional intensifique los controles en las áreas fronterizas para impedir la entrada de mercancías extranjeras, que compiten de manera desleal con las producciones nacionales. Los agricultores advierten que, si la situación persiste, muchas familias podrían verse obligadas a reducir o incluso abandonar sus cultivos debido a las significativas pérdidas que enfrentan en esta temporada.
Se intentó establecer contacto con el director de Comercialización del MAG, Ing. Ernesto Sotelo, pero no se obtuvo respuesta. Quedamos a la espera de su pronunciamiento respecto a los reclamos de los agricultores afectados.
