Tragedia en Amambay: Niño de 12 años muere ahogado en el río Aquidabán
En un lamentable suceso ocurrido este lunes en la Colonia Vista Alegre, Departamento de Amambay, un niño de 12 años, identificado como Eder Valenzuela Suárez, perdió la vida ahogado en el río Aquidabán. La comunidad se encuentra consternada por la noticia, que ha dejado una profunda huella en la localidad de Yby Ata’i, de donde era oriundo el menor.
De acuerdo con el informe del puesto policial de la Colonia Vista Alegre, el niño se encontraba disfrutando de un baño en el río cuando, debido a la fuerza de la corriente, fue arrastrado hacia una zona más profunda. A pesar de los esfuerzos de búsqueda que iniciaron los líderes indígenas de la comunidad, el rescate del pequeño fue tardío, ya que fue encontrado sin vida en la ribera del río.
El trágico incidente ha llamado la atención sobre la seguridad en las actividades recreativas en ríos y lagos de la región, especialmente en épocas de lluvias, cuando las corrientes pueden volverse peligrosas. La falta de infraestructura adecuada para supervisar y educar a la población sobre los riesgos de nadar en aguas no controladas es una preocupación que ha surgido entre los habitantes de la zona.
La fiscala Katia Uemura fue notificada sobre el suceso y dispuso el traslado del cuerpo del menor a la Morgue del Hospital Regional de Pedro Juan Caballero. Posteriormente, el cuerpo fue entregado a su madre, Nilsa Suárez Mora, quien se encuentra devastada por la pérdida de su hijo. Este trágico evento ha dejado a la familia y a la comunidad en un estado de duelo profundo.
La comunidad de Yby Ata’i enfrenta ahora el desafío de procesar esta pérdida y de buscar maneras de prevenir futuros accidentes similares. Los líderes locales han señalado la importancia de implementar programas de educación sobre seguridad acuática y la necesidad de crear espacios recreativos seguros para los niños, donde puedan disfrutar sin poner en riesgo sus vidas.
Este incidente resalta la necesidad de atención y recursos para comunidades rurales como Yby Ata’i, donde la falta de infraestructura y servicios básicos a menudo limita la capacidad de los habitantes para garantizar la seguridad de sus niños en actividades cotidianas. La tragedia de Eder Valenzuela Suárez es un recordatorio de que la protección de la vida infantil debe ser una prioridad para todos.
