El presidente Santiago Peña participó hoy en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde enfatizó la necesidad de “restaurar la confianza” y “renovar” la ONU, subrayando la importancia de la “dignidad humana” en la actuación de la comunidad internacional. Durante su discurso, abordó temas críticos como la situación en Venezuela, el conflicto en Oriente Medio y el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad.
Peña defendió su reciente viaje a Caracas, donde se reunió con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Esta visita, la primera de un presidente paraguayo a Venezuela en décadas, ha sido objeto de críticas, ya que algunos la interpretan como una validación del régimen chavista. En respuesta, Peña aclaró: “No fui a Venezuela a validar un régimen, todo lo contrario. Paraguay cree que el pueblo venezolano merece la democracia”.
El presidente paraguayo explicó que su objetivo fue dar un “segundo paso” tras la captura de Nicolás Maduro y contribuir a la “transición” de Venezuela hacia una “democracia pluralista”. Además, hizo un llamado a la comunidad internacional para que actúe con responsabilidad respecto a la crisis venezolana.
En relación con Oriente Medio, Peña abordó el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, tras ataques de Estados Unidos e Israel. “Cuando Ormuz se cierra, el precio no lo pagan las potencias o los ricos, lo pagan los más desprotegidos”, advirtió. Exhortó al cese inmediato de los ataques y a la apertura de las rutas marítimas clave para la seguridad alimentaria y energética a nivel global.
El presidente también alertó sobre la posibilidad de un conflicto en torno a Taiwán, que China reclama como parte de su territorio. Peña, quien reafirmó el apoyo de Paraguay a Taiwán como un Estado independiente, calificó un enfrentamiento en esa región como potencialmente “devastador para la economía mundial”, dada la relevancia de Taiwán en la producción de microchips.
Peña hizo un llamado para que Taiwán tenga “participación plena y significativa” en la ONU, argumentando que su exclusión sería una «mancha» para la organización. Asimismo, expresó que la ONU necesita una “renovación” en su estructura, destacando que el Consejo de Seguridad fue diseñado hace 80 años y no responde adecuadamente a los desafíos actuales.
“Las Naciones Unidas siguen siendo indispensables, pero deben ser más eficaces en prevenir conflictos y hacer respetar las normas acordadas”, aseguró Peña, sugiriendo que el próximo secretario general de la ONU debería ser de América Latina o el Caribe.
Finalmente, se centró en la inteligencia artificial, describiéndola como “la gran transformación de nuestro tiempo”. Peña reconoció que, aunque existen riesgos asociados, la transformación impulsada por esta tecnología “ya no puede ser detenida” y enfatizó que “nadie debería quedar excluido” de sus beneficios.
