San Antonio enfrenta denuncia por abandono de adulta mayor y su hijo discapacitado
Una mujer de San Antonio denuncia abandono de una adulta mayor con demencia y su hijo con discapacidad
Una residente de San Antonio ha hecho un llamado urgente a las autoridades para que intervengan en la difícil situación que vive una mujer de la tercera edad con demencia senil, y su hijo con discapacidad mental. La pobladora asegura que, a pesar de sus esfuerzos, la situación es insostenible y requiere atención inmediata.
La denunciante, identificada como Borja, ha estado lidiando con el cuidado de su madre y su hermano por años. La condición de la adulta mayor ha empeorado, presentando caídas frecuentes y demandando cuidados básicos constantes que Borja se siente incapaz de proporcionar por sí sola.
Ambos, madre e hijo, reciben ingresos del Estado que suman aproximadamente un millón de guaraníes, una cantidad que resulta claramente insuficiente para cubrir sus necesidades cotidianas, como alimentación y medicamentos. Esta situación financiera precarizada agrava aún más su vulnerabilidad.
Aunque existen familiares que podrían ayudar, Borja asegura que estos no han asumido la responsabilidad que les corresponde. A pesar de promesas de apoyo, la realidad ha sido la falta de acción. Además, la idea de trasladar a ambos a otra ciudad fue rechazada por la adulta mayor, quien prefiere permanecer en su hogar.
Dada la gravedad del caso, Borja insiste en que se necesita una intervención estatal decidida. Ella solicita asistencia integral para mejorar la calidad de vida de su madre y su hijo, o bien su traslado a un hogar que pueda brindarles la atención que requieren.
La situación que viven estos dos ciudadanos destaca una problemática mayor en la comunidad: la falta de recursos para el cuidado de personas mayores y con discapacidades. Este caso revela la urgencia de una alianza entre Justicia, servicios sociales y entidades de atención a estos grupos vulnerables.
La denuncia de Borja pone de manifiesto la necesidad de que las autoridades tomen cartas en el asunto, brindando no solo asistencia inmediata, sino también soluciones a largo plazo que aborden este tipo de situaciones de abandono y desamparo. La comunidad espera que su llamado no sea ignorado y que pronto se logre una respuesta efectiva y coordinada.