Naida Natalia Meza de Caffarena, procesada en el caso Belia, se entregó a la justicia el 26 de octubre tras estar prófuga desde julio. La jueza penal de garantías especializada en crimen organizado, Rosarito Montanía, levantó su estado de rebeldía y decretó su prisión preventiva en el Complejo para Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada.
Meza es hermana de Hugo Antonio Meza Huespe, presunto testaferro de Miguel Ángel Servín Palacios, alias Miguel Celular. Está acusada de asociación criminal y lavado de activos, en base a la Ley N° 1.340/88 y el Código Penal. La jueza Montanía programó una audiencia preliminar para el 10 de noviembre, donde se decidirá si el caso avanza a juicio oral.
La magistrada determinó que Meza participe de la audiencia de manera telemática para garantizar su seguridad y evitar la movilización de fuerzas de seguridad. Su abogado defensor, Guillermo Duarte Cacavelos, la asistirá desde el lugar de reclusión.
La imputación contra Meza fue presentada inicialmente en octubre de 2021 por el entonces fiscal antidrogas Isaac Ferreira, quien alegó que utilizó sus cuentas bancarias para integrar dinero ilícito al sistema financiero. En octubre de 2022, el fiscal Juan Ledesma había solicitado su sobreseimiento provisional, pero el 1 de marzo de 2024, el fiscal Luis Said reabrió la causa.
Meza fue notificada para su audiencia preliminar programada para el 21 de julio, a la que no asistió, y tras justificar su ausencia con un viaje al exterior, se declaró su rebeldía. Según informes de inteligencia, en 2020 y 2021 recibió transferencias significativas de diferentes empresas, vinculadas a su hermano y a actividades delictivas.
El operativo Belia reveló que Meza operaba en el sistema bancario, facilitando transferencias de personas y empresas ligadas a un esquema de lavado de activos. Se le atribuye haber ayudado a Miguel Servín a ocultar el origen de fondos ilícitos, participando en la constitución de empresas vinculadas a este esquema.
El caso Belia se originó a partir de investigaciones sobre los bienes de Servín, quien fue capturado en 2021. La acusación formal contra él y otros implicados fue presentada en octubre de 2022, y la causa pasó a ser gestionada por el fiscal Luis Said. Tras varios años, se decidió elevar el caso a juicio oral y público, con la jueza Montanía al frente del proceso.