El 1 de octubre, Día Internacional de las Personas de Edad, Paraguay destaca la importancia de la Pensión para Adultos Mayores, un programa que beneficia a más de 376.000 personas. El Ministerio de Desarrollo Social (MDS) continúa incorporando nuevos beneficiarios de manera gradual.
Carlos París, viceministro de Políticas Sociales, explicó en una reciente entrevista que el programa se implementa desde 2010 y ha ido adaptándose a las necesidades de la población. Actualmente, en Paraguay, hay 784.803 personas de 60 años o más, lo que representa cerca del 13% de la población total, con un 52,7% de mujeres y un 47,3% de hombres.
El ingreso al programa se realiza según la Ley Nº 7322/2024, que establece que la Pensión Universal para Personas Adultas Mayores se otorga de manera descendente según la edad. Hasta el momento, se están incorporando personas que cumplieron 68 años en agosto.
El viceministro también mencionó que dentro del programa hay beneficiarios que superan los 100 años. Las incorporaciones se han ido ajustando con el cruce de datos de los potenciales beneficiarios, permitiendo una gestión más efectiva.
Para el próximo año, el MDS prevé la incorporación de 30.000 adultos mayores adicionales, sujeto a la disponibilidad presupuestaria. Esta cifra incluye a aquellos que pueden reemplazar a los beneficiarios fallecidos, siguiendo el criterio de ingreso por edad.
La ley estipula que el Ministerio de Economía y Finanzas debe asignar cada año los recursos necesarios para garantizar al menos 30.000 nuevos beneficiarios, financiados por ingresos de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios.
En agosto de 2026, más de 375.000 personas estaban recibiendo la pensión, lo que implicaba un desembolso de aproximadamente G. 250.000 millones. Actualmente, la pensión mensual se sitúa en G. 724.000, con un incremento previsto a G. 761.000 para el año siguiente.
La Ley Nº 7322 establece que la edad general para acceder al régimen de pensión es de 65 años, pero esto no garantiza que el pago se active automáticamente para todos los que cumplen con el requisito. La implementación depende de la disponibilidad de recursos y el proceso de incorporación establecido.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística indican que el 61,4% de las personas de 60 años y más no contaba con seguro médico en 2025. Además, el 9,2% de esta población era analfabeta y aproximadamente 355.343 adultos mayores continuaban en la fuerza laboral.
La distribución de beneficiarios revela que el departamento Central concentra el mayor número, con 90.197 personas, seguido por Itapúa y Caaguazú. La población pendiente de incorporación asciende a 106.397 adultos mayores, con un número significativo de ellos en los grupos de 65 a 67 años.
