Narco estructura rural desmantelada: erradican cultivos y destruyen 800 kilos de marihuana en Amambay
Un operativo de gran escala en zona rural de Pedro Juan Caballero permitió erradicar cultivos listos para su distribución, además de incautar e incinerar cientos de kilos de droga procesada.
En una intervención que refleja la persistente lucha contra el narcotráfico en el norte del país, agentes del Departamento Especializado Contra el Narcotráfico y Delitos Conexos, en el marco del Plan de Acción contra el Abuso de Drogas – SUMAR, ejecutaron este sábado un allanamiento en un establecimiento rural del asentamiento Guillermina, en la zona de Cerro Cora’i, distrito de Pedro Juan Caballero.
El operativo, que se inició a las 07:00 y se extendió hasta las 14:00, culminó con la destrucción total de dos parcelas de plantación de supuesta marihuana que abarcaban unas cinco hectáreas. Según los intervinientes, los cultivos se encontraban en plena etapa de cosecha, lo que evidencia un esquema de producción activo y próximo a su comercialización.
Además de los cultivos, los agentes procedieron a la incineración controlada de aproximadamente 800 kilos de marihuana picada, distribuidos en 40 bolsas de 20 kilos cada una. En el lugar también fueron desmantelados cuatro campamentos precarios que, presumiblemente, servían de base logística para los responsables del cultivo y procesamiento de la droga.
Durante el procedimiento, se hallaron herramientas utilizadas para la producción, entre ellas seis zarandas, machetes y asadas, elementos típicos en este tipo de estructuras clandestinas que operan en zonas de difícil acceso.
La intervención fue encabezada por la agente fiscal Rossana Coronel, de la Unidad Especializada en la Lucha Contra el Narcotráfico del Departamento de Amambay, quien supervisó las acciones realizadas en el lugar.
Este nuevo golpe al narcotráfico pone de relieve la magnitud de las plantaciones ilícitas en áreas rurales del departamento y la constante presión de los organismos de seguridad para desarticular estos focos de producción. No obstante, también deja al descubierto la compleja red que sostiene este negocio ilegal, donde la geografía, la precariedad social y la alta rentabilidad del cannabis convergen en un escenario difícil de erradicar por completo.