En la Plaza de la Democracia de Asunción, se llevó a cabo este lunes un posicionamiento público continental en el marco de la VII Cumbre Internacional de Mujeres Indígenas de Abya Yala. La actividad reunió a representantes de diversas organizaciones y comunidades indígenas, quienes manifestaron sus reivindicaciones, siendo el reclamo de tierras uno de los principales puntos resaltados por Romel González Díaz, integrante de la coordinación general del encuentro.
La cumbre, que se desarrolla del 15 al 20 de octubre en el Centro Cultural del Puerto, congrega a aproximadamente 200 lideresas y delegaciones de países como México, Guatemala, Panamá, Perú, Estados Unidos, El Salvador, Argentina, Colombia y Paraguay. Este evento es impulsado por la Coordinadora Nacional de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (Conamuri) y el Consejo de Gobernanza de Abya Yala, con la colaboración de la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (FAPI) y la Articulación de Mujeres Indígenas del Paraguay (MIPY).
Bajo el lema “Ñandereko Arandu: Vivir desde la sabiduría”, la cumbre busca fortalecer la articulación entre mujeres indígenas y desarrollar propuestas frente a los desafíos que enfrentan. Entre los temas abordados se destacan la defensa de los territorios, el agua y los recursos naturales, así como la violencia de género, el racismo y la criminalización de defensoras ambientales.
La movilización de este lunes también coincidió con la conmemoración del 12 de octubre, Día de la Resistencia Indígena, Negra y Popular, recordando la campaña “500 años de resistencia indígena, negra y popular” que se originó en 1889. Las lideresas hicieron eco de sus exigencias, enfrentando el racismo estructural, la discriminación y la violencia que sufren tanto las mujeres como los pueblos originarios.
Durante el acto, se presentaron demandas concretas en ejes prioritarios, que incluyen la defensa territorial y ambiental, el respeto a los derechos sexuales y reproductivos, el rechazo a políticas injerencistas de Estados Unidos y el cumplimiento de normativas internacionales que protegen los derechos de los pueblos indígenas.
La movilización también conmemoró los 27 años de trayectoria de Conamuri, destacando la construcción de un feminismo comunitario, popular, indígena y campesino desde los territorios.