Las gobernaciones coloradas han adjudicado el 43% de los fondos del programa Hambre Cero a solo dos proveedores, lo que ha generado preocupación y cuestionamientos sobre la transparencia del proceso. Este programa, destinado a la alimentación escolar, cuenta con un presupuesto total de US$ 614 millones desde su implementación en 2024.
Ladero Paraguayo SA, representada por Osvaldo Jean Pujol y Cándido da Silva, es la principal adjudicataria, con US$ 165,7 millones, lo que representa el 27,7% del total, distribuidos en seis departamentos. Le sigue Blanca Nieves Rodríguez Braun, quien ha recibido US$ 91,4 millones, todos destinados a la región norte del país: US$ 43 millones en Canindeyú, US$ 27,8 millones en Amambay y US$ 20,7 millones en Concepción.
Otros proveedores destacados incluyen a Charlot, con US$ 59,5 millones; Grupo Belmac, con US$ 44,7 millones; Grupo Altair, que recibió US$ 41,6 millones; Ingenio Campo Verde, con US$ 36,9 millones; y Distrisur, que logró adjudicaciones por US$ 27,6 millones. En varios departamentos, un solo proveedor se encarga de toda la alimentación escolar, lo que plantea dudas sobre la competencia en el sector.
Por otro lado, el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) ha adjudicado US$ 390,8 millones en las regiones de Asunción, Central y Presidente Hayes, donde Comepar se destaca como el principal proveedor con US$ 257 millones. Este panorama ha llevado a algunos sectores a cuestionar la equidad y la transparencia en la distribución de los contratos, así como la efectividad del programa en la mejora de la alimentación escolar en el país.
Hasta la fecha, el programa Hambre Cero ha adjudicado un total de US$ 1.060 millones entre 28 proveedores, lo que subraya la importancia de una revisión profunda de los criterios de selección y adjudicación utilizados por las gobernaciones. La situación actual ha reavivado el debate sobre la gestión de los recursos públicos y la necesidad de garantizar una distribución equitativa en beneficio de todos los estudiantes.