El sector ganadero se encuentra en alerta ante la expansión global de la fiebre aftosa, una enfermedad que podría tener graves repercusiones en la producción y el comercio de carne. La Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec) ha expresado su preocupación y ha instado al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) a intensificar las medidas de prevención y vigilancia sanitaria.
Recientes informes de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) han indicado que el serotipo SAT 1 de la fiebre aftosa se está propagando más allá de su área histórica en África austral, con notificaciones en Europa, Medio Oriente y Asia. Este avance representa un riesgo significativo para los países productores y exportadores de carne, según advierte la Appec.
El gremio ha señalado que las economías más pequeñas y dependientes de la ganadería son especialmente vulnerables a las restricciones comerciales que podrían imponerse ante un brote de fiebre aftosa. Las medidas de control pueden acarrear costos que igualen o superen las pérdidas directas por producción, afectando no solo al sector ganadero, sino también a la economía en general.
Ante este panorama, la Appec ha solicitado al Senacsa que consolide el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa y que realice evaluaciones permanentes sobre la cobertura de vacunación frente a los serotipos que circulan en la región y el mundo. La prevención y la vigilancia epidemiológica son consideradas herramientas esenciales para proteger el hato ganadero y asegurar el acceso a mercados internacionales.
La carne bovina es uno de los principales productos de exportación de Paraguay, alcanzando más de 50 mercados internacionales. El sector superó por primera vez los US$ 2.000 millones en exportaciones el año pasado y ha obtenido nuevas habilitaciones para destinos adicionales este año, lo que resalta la importancia de mantener la confianza en la calidad sanitaria de la carne paraguaya.
La Appec enfatiza la necesidad de mantener una alta cobertura de vacunación y una respuesta sanitaria robusta para garantizar la protección del hato ganadero y cumplir con los protocolos requeridos para el comercio internacional. Datos del Senacsa indican que hasta el momento se han vacunado 12.737.470 bovinos en 2026, lo que representa un avance del 99,28% en comparación con el año anterior.
Paraguay, que cuenta con el estatus de país libre de fiebre aftosa con vacunación, reconoce la importancia de fortalecer las acciones de prevención para proteger tanto la producción nacional como los mercados de exportación. La Appec ha reafirmado que el hato ganadero es un bien nacional estratégico que debe ser resguardado.
