La Constitución Nacional de 1992 estableció la creación del Consejo de la Magistratura (CM) en Paraguay, un órgano clave para la selección de profesionales para ocupar cargos en la magistratura. Este consejo está compuesto por miembros de diferentes instituciones, incluyendo un representante de la Corte Suprema de Justicia, un del Poder Ejecutivo, un senador, un diputado y varios abogados y académicos.
Actualmente, el consejo está integrado por el ministro de la Corte, Luis Benítez Riera; la Dra. Alicia Pucheta como representante del Ejecutivo; el diputado Édgar Olmedo; el senador Édgar López; y los abogados Gerardo Bobadilla, Enrique Benir, el Dr. Gustavo Miranda y el Dr. César Ruffinelli. Cada miembro tiene un mandato de tres años, y recientemente se renovó el representante de la Corte, mientras que el 28 de noviembre se llevará a cabo la elección de dos abogados para completar el consejo.
El CM tiene la responsabilidad de seleccionar a profesionales idóneos que ocuparán vacantes en el Poder Judicial, el Ministerio Público y otros organismos. Para ello, eligen candidatos a través de un proceso de ternas que son enviadas a la Corte Suprema de Justicia, que realiza la designación final.
En los últimos tres años, el Consejo ha recibido cerca de 40,000 postulaciones. En 2024, se formaron 466 ternas para 477 cargos, aunque 21 de estos siguen vacantes. En 2025 y 2026, se convocaron 204 y 300 cargos, respectivamente, con un total de postulaciones que muestra una tendencia a la baja, pasando de 18,783 en 2024 a 5,320 en 2026.
César Ruffinelli, miembro del consejo, explicó que la saturación del sistema se debe a la jubilación de jueces y el fenecimiento de mandatos, lo que ha generado una alta demanda de ternas. Esto ha llevado a la necesidad de actualizar los reglamentos de selección, incluyendo la propuesta de un «derecho de preferencia» para los mejores postulantes.
Además, se busca acortar los plazos de selección a un proceso que no supere los tres meses, equilibrando la eficiencia con la calidad del proceso. Ruffinelli también destacó la importancia de potenciar la formación en la Escuela Judicial, que debe tener un valor significativo en la evaluación de los postulantes.
Finalmente, Ruffinelli sugirió que la Corte Suprema debería acompañar las ternas con un reglamento para el proceso de selección final, permitiendo reexaminar las ternas si ninguna de las propuestas es aceptable para la Corte.
