Amilcar Ferreira prevé estabilidad en salario mínimo sin cambios metodológicos en Paraguay
08 de junio de 2026 a las 07:45
El analista económico Amilcar Ferreira prevé un reajuste del salario mínimo del 2,4% para este año, destacando la necesidad de mantener la metodología actual para garantizar estabilidad económica. A su vez, advierte que una nueva ley propuesta podría afectar negativamente a la economía en su conjunto.
Amilcar Ferreira, reconocido analista económico, ha manifestado que no anticipa cambios en la metodología de reajuste del salario mínimo para este año. Señala que el proyecto de ley reciente que sugiere modificaciones en este aspecto podría beneficiar a un grupo limitado de trabajadores, pero generaría mayores gastos a nivel económico.
Reajuste proyectado y metodología vigente
Según Ferreira, el aumento del salario mínimo debería rondar el 2,4%, alineado con los índices de inflación reciente. Este sistema de reajuste ha estado vigente desde 2010, permitiendo ajustes anuales en lugar de cada tres años, lo que brinda mayor flexibilidad económica.
El analista explicó que, a través de este sistema, cada año se ajusta el salario mínimo basado en la inflación acumulada de los últimos 12 meses, lo que ha facilitado la incorporación gradual de aumentos que oscilan entre el 3% y el 4% anualmente.
Condiciones actuales del mercado laboral
El economista también comentó sobre el crecimiento en la demanda de mano de obra, impulsado por la llegada de nuevas empresas al país. Esta tendencia obligaría a los empleadores a ofrecer salarios superiores al mínimo, dado que la demanda de trabajadores supera la disponibilidad.

Ferreira perfiló un crecimiento económico del 6% en Paraguay, lo que facilitaría esta dinámica laboral. Sin embargo, advirtió que el proyecto de ley en discusión, que busca cambios en la fórmula de reajuste del salario mínimo, podría tener efectos adversos en la economía general.
Impacto de la informalidad y el reajuste en la economía
Actualmente, Paraguay cuenta con unos 6,4 millones de habitantes, de los cuales aproximadamente 3,4 millones forman parte de la fuerza laboral. De este grupo, alrededor de 270.000 reciben el salario mínimo, perteneciendo a un total de cerca de un millón de trabajadores con ingresos fijos.
Ferreira destacó que la informalidad laboral es un reto significativo, ya que más de tres de cada cuatro trabajadores no están registrados en la seguridad social, lo que afecta a la recaudación tributaria y a la protección social.

El ajuste salarial, que impacta directamente solo al 8% de los trabajadores, crea una serie de efectos en la economía general, incrementando precios y costos. Esta situación, aunque beneficia a un pequeño grupo, repercute en la población en su conjunto.
El proyecto de ley para modificar el salario mínimo es promovido por las senadoras Yolanda Paredes y Esperanza Martínez, quienes proponen reformas en el Código del Trabajo y una reestructuración del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).