Un total de 62 ciudadanos orientales se presentó como testigos en una investigación por presunta trata de personas, después de haber sido rescatados de un edificio situado en una zona residencial de Ciudad del Este. Esta operación, conocida como “Dragón de Jade”, fue coordinada por el Departamento de Convenios y Acuerdos de Cooperación Policial Internacional y la agente fiscal Vivian Coronel.
Los extranjeros se encontraban hacinados en un inmueble con fachada de hotel, designado como Betel, donde se cree que estaban siendo forzados a trabajar en un centro de operaciones informáticas. Las autoridades, tras un allanamiento, descubrieron indicios de una posible estructura dedicada a la explotación laboral, la cual podría implicar la producción de material pornográfico utilizando computadoras que los ciudadanos eran obligados a manejar.
Este fin de semana, la fiscal Coronel solicitó al Juzgado Penal de Garantías de Atención Permanente de Ciudad del Este un anticipo jurisdiccional de prueba para tomar las declaraciones a los rescatados en el marco de la investigación sobre la trata de personas con fines de explotación laboral.
Luego del procedimiento, los rescatados fueron trasladados a la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (Codeni) de Ciudad del Este, donde quedaron bajo protección y el juez de turno se acercó para recoger sus testimonios. Para facilitar el proceso, se recurrió a intérpretes y se contó con la asistencia de representantes del Consulado General de la República de China (Taiwán), así como de miembros de la Fundación Los Ángeles y la Dirección General de Inteligencia de la Policía Nacional.
Tras la toma de declaraciones, los ciudadanos orientales fueron llevados al puesto del Migramóvil de la Dirección Nacional de Migraciones, donde se gestionaron los trámites necesarios para regularizar su situación migratoria. Al concluir el proceso, el Ministerio Público les devolvió sus documentos personales.
Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias de la presunta explotación laboral, identificar a los responsables y determinar las conexiones de la red investigada. Durante el operativo, se incautaron múltiples elementos de interés para la investigación, incluyendo teléfonos celulares, computadoras y documentos pertinentes.
