La fortaleza pedrojuanina: un local que impone respeto
El Sportivo 2 de Mayo atraviesa un momento dulce y quiere ratificarlo ante su gente. Bajo la conducción técnica de la dupla Eduardo Ledesma y Diego Gavilán, el «Gallo Norteño» ha hecho de su feudo una auténtica aduana inexpugnable. El arranque del certamen para los albicelestes confirma que jugar en Pedro Juan Caballero representa una garantía de solidez y efectividad: dos presentaciones en casa y dos victorias resonantes, incluyendo un categórico triunfo frente a Cerro Porteño que sacudió la tabla.
Aunque el andar perfecto tuvo un pequeño freno la fecha pasada tras igualar como visitante ante Sportivo Ameliano en Villeta, el ambiente en el Río Parapití es de absoluta confianza. La única variante obligada para el esquema local será la ausencia del volante Marcos Gómez, quien no podrá ser alineado debido a la cláusula contractual que protege su pase, perteneciente a los registros del rival de turno. Sin embargo, la estructura colectiva del 2 de Mayo llega afinada y dispuesta a castigar cualquier parpadeo de la visita para reencontrarse con los tres puntos.
Olimpia: examen de consistencia con la mirada en Brasil
En la otra vereda se presenta el conjunto dirigido por Pablo “Vitamina” Sánchez. Olimpia viaja al norte del país sumido en una encrucijada estratégica: debe revalidar el repunte mostrado en la jornada anterior —donde aplastó 5-0 a Rubio Ñu tras un inicio incierto con dos derrotas consecutivas— y, al mismo tiempo, gestionar las cargas físicas antes de su viaje a Brasil. Aquella noche de fiesta franjeada no solo significó un respiro en el plano local, sino también el estreno goleador del neozelandés Tim Payne.
El Franjeado necesita sumar de a tres para no perder pisada en el certamen local, pero la presión psicológica juega su parte. El próximo jueves, Olimpia enfrentará al Vasco da Gama en el cotejo de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Con la mente puesta en traer un resultado favorable desde territorio brasileño para definir la llave en Asunción, el técnico Sánchez deberá plantear un partido inteligente ante un rival que no perdona errores en su territorio.
El terreno está servido para una batalla táctica de alto nivel: la mística y contundencia del Río Parapití a prueba frente a la jerarquía y las urgencias de Olimpia.
