Vecinos del barrio Recoleta han manifestado su oposición a la construcción del edificio Chelsea Plaza, que se levanta actualmente sobre la calle Santa Rosa. La comisión vecinal Amigos de las plazas Manuel Ortiz Guerrero y José Asunción Flores señala que la obra no solo infringe las normativas urbanas, sino que también perjudica el entorno local. Los residentes piden la intervención urgente de la Municipalidad de Asunción.
En un comunicado, los vecinos afirman que la construcción “amenaza de manera directa la calidad de vida del vecindario”, al tiempo que vulnera regulaciones ambientales y urbanísticas. Destacan que el edificio colinda con el arroyo Mburicaó, lo que aumenta el riesgo de inundaciones al no respetar los cinco metros obligatorios desde su borde.
Además, denuncian que la tala de once árboles se realizó sin las medidas de mitigación pertinentes, complicando aún más la situación en un barrio ya afectado por el tránsito. Los vecinos sostienen que la estructura de once pisos en una calle de solo diez metros de ancho excede el límite permitido de siete pisos, alterando la escala barrial y contribuyendo al crecimiento desordenado de la ciudad.
El impacto en el tránsito es otra de las preocupaciones; el edificio podría generar un “cuello de botella” en las cercanas avenidas Mariscal López y España, intensificando la congestión y afectando la movilidad de los residentes. Además, advierten que el sistema cloacal, uno de los más antiguos de Asunción, no soportará la carga adicional, provocando posibles derrames y problemas sanitarios.
Los vecinos también temen que el nuevo edificio proyecte una sombra permanente sobre las plazas aledañas, limitando su uso y afectando a los árboles existentes. La situación de las plazas, ya deterioradas debido a la falta de mantenimiento, se tornará más vulnerable.
Por su parte, la empresa De Constructora SA, representada por Alfredo David Elías Salomoni, defendió el proyecto, afirmando que cuenta con el Estudio de Impacto Ambiental y la Declaración de Impacto Ambiental del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible. En respuesta a las preocupaciones sobre el cauce hídrico, la desarrolladora indicó que se realizarán obras de mejoramiento hidráulico, incluyendo la canalización del arroyo.
Respecto a la tala de árboles, la firma aseguró que posee un certificado de cumplimiento de medidas de mitigación ambiental. En cuanto a los temas de saturación de servicios y tránsito, la empresa argumentó que la evaluación y administración de la infraestructura sanitaria son responsabilidades de los organismos públicos competentes.
El Relatorio de Impacto Ambiental (RIMA) del proyecto, elaborado por la ingeniera civil Rosana Casati Morales, detalla que la superficie total de los dos lotes es de 1.027,6 m², con una superficie proyectada de construcción de 5.655,24 m², distribuidos en una planta baja y diez niveles superiores, sin subsuelos. La dirección de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Asunción no se pronunció al respecto hasta el cierre de esta edición.
