La Superintendencia de Bancos (SIB) ha recibido observaciones sobre Ueno Bank, parte del Grupo Vázquez SAE, que revelan serias irregularidades en su gestión. Según un memorando fechado el 29 de junio de 2026, el directorio del Banco Central del Paraguay (BCP) había señalado la necesidad de una revisión exhaustiva de varios aspectos, incluyendo la solvencia del banco y sus operaciones con empresas vinculadas.
Entre los hallazgos, se mencionan facturas de fecha antigua, una cartera morosa mal clasificada y la inclusión de una adenda por G. 155.698 millones (aproximadamente US$ 20 millones) en el fideicomiso de «gastos e inversiones» relacionado con la fusión de Ueno Bank y Visión Banco. Este memorando está firmado por Carmen Marín, miembro del directorio del BCP.
Ueno Bank, que actualmente maneja US$ 850 millones en fondos públicos y del Instituto de Previsión Social (IPS), ocupa el segundo puesto en captación de recursos estatales, solo superado por el Banco Nacional de Fomento (BNF). El memorando destaca que, en el marco del plan de fusión aprobado el 21 de junio de 2024, el BCP autorizó en mayo de 2024 dos facilidades financieras que suman G. 5,1 billones (US$ 691 millones).
Una de estas facilidades, un fideicomiso por G. 2,5 billones (US$ 335 millones), está destinada a cubrir los costos relacionados con la fusión, mientras que la otra, de G. 2,6 billones (US$ 356 millones), se enfoca en el tratamiento de la cartera vencida. Sin embargo, el 13 de marzo de 2025, se modificó una de estas facilidades, incorporando la adenda mencionada, cuya validez es cuestionada en el informe.
El memorando también insta a realizar una indagación más profunda sobre las facturas del fideicomiso. De un total de G. 2,5 billones, se examinó un paquete de G. 1,6 billones, y se encontraron irregularidades en la presentación de documentos respaldatorios. El informe menciona que varios proveedores asociados al Grupo Vázquez, como Itti Saeca, fueron identificados en la verificación.
Además, el documento resalta la necesidad de un control exhaustivo sobre los activos del fideicomiso, sugiriendo que los gastos presentados deberían estar directamente vinculados al proceso de fusión. Se enfatiza que se debe verificar la consistencia entre los gastos y los conceptos autorizados para el fideicomiso.
Por último, el memorando critica la falta de clasificación adecuada de la cartera morosa en el momento de la fusión, lo que complica la fiscalización del plan aprobado. La Superintendencia advirtió sobre la relevancia de esta situación, ya que podría afectar la correcta aplicación de las regulaciones pertinentes.