Pobladores de Presidente Franco exigen cierre de cantera por peligrosas explosiones

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Manifestantes piden el cierre definitivo de canteras irregulares en Presidente Franco. Los vecinos sostienen que las explosiones representan un grave riesgo para la seguridad de sus hogares y la protección ambiental de la zona.

El 24 de abril de 2026, los habitantes de Presidente Franco llevaron a cabo una movilización para exigir el cierre inmediato de canteras que, según ellos, funcionan sin los permisos necesarios. Los manifestantes destacaron que las explosiones realizadas en estas canteras han causado daños significativos en sus viviendas, lo que ha generado un clima de incertidumbre y peligro.

Los lugareños argumentan que la cantera Roca Negra, de propiedad de Miguel Ángel Riquelme, es uno de los principales problemas. Recientemente, se realizó una explosión que levantó preocupación entre los vecinos, quienes temen daños mayores en sus propiedades. Durante la protesta, se impidió la entrada de clientes a la cantera, un claro mensaje de descontento y resistencia por parte de la comunidad.

Desde hace años, la comunidad ha denunciado que las detonaciones no solo ponen en riesgo la integridad de los hogares, sino también el bienestar de sus habitantes. Las vibraciones provocadas por las explosiones han ocasionado fisuras en las paredes de las viviendas, mientras que los escombros han caído en los techos de varias casas, creando situaciones potencialmente mortales.

Los manifestantes reclaman la aplicación de una normativa municipal que prohíbe la extracción de piedras en la zona, especialmente por su proximidad a los Saltos del Monday, un área protegida que requiere atención especial. Los pobladores subrayan que es insostenible continuar con estas actividades en un contexto que no solo afecta a los hogares, sino también al medio ambiente.

Esta no es la primera vez que los habitantes de Presidente Franco alzan su voz en contra de las canteras. Sin embargo, cada movilización ha sido recibida con escasa respuesta por parte de las autoridades locales, lo que ha intensificado el descontento en la comunidad.

La movilización de ayer es, por lo tanto, un llamado urgente a la acción. Los pobladores exigen no solo la clausura de Roca Negra, sino también un control más riguroso sobre las operaciones de otras canteras en la región que operan en la ilegalidad y que, según ellos, siguen causando estragos en la vida cotidiana de la población.

Las autoridades tienen la oportunidad de atender las demandas de la comunidad y buscar una solución que garantice tanto la seguridad de los vecinos como la protección de los recursos naturales. Sin una respuesta clara, la tensión puede escalar aún más en esta conflictiva situación.


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