La iniciativa surge en medio de la conmoción ciudadana por recientes crímenes contra mujeres y los cuestionamientos a las condenas impuestas por la Justicia.
La sucesión de hechos de violencia extrema contra mujeres y el creciente reclamo de sanciones más severas motivaron al legislador Rubén Rubin a anunciar una propuesta de reforma penal que buscará impedir que los autores de determinados delitos graves recuperen su libertad.
El parlamentario adelantó que presentará un proyecto de ley orientado a incorporar mecanismos de prisión permanente para personas condenadas por feminicidio, homicidio y violación, bajo el argumento de que quienes cometen estos crímenes representan un peligro para la sociedad.
Su planteamiento se produce después del asesinato de Deisy Paola Giménez, ocurrido en Lambaré, y de la controversia generada por las penas dictadas contra los involucrados en el crimen de María Fernanda, situaciones que reavivaron el debate sobre la respuesta del sistema judicial ante los delitos de extrema gravedad.
Rubin considera que las sanciones actualmente contempladas en la legislación deben ser revisadas para garantizar que los responsables de estos hechos permanezcan apartados de la sociedad.
«¿Cuánto vale la vida de los paraguayos para la clase política tradicional?», expresó el diputado al cuestionar la respuesta de los sectores políticos frente a los crímenes que provocaron indignación pública.
El legislador defendió su postura al señalar que una persona responsable de quitar una vida o cometer una agresión sexual de extrema gravedad debería enfrentar la posibilidad de perder definitivamente su libertad.
No obstante, aclaró que su propuesta contempla una distinción entre la cadena perpetua y la prisión permanente revisable, figura que pretende presentar como una alternativa compatible con los derechos humanos y el marco constitucional paraguayo.
La iniciativa deberá enfrentar un debate jurídico, considerando que el artículo 20 de la Constitución Nacional establece que las penas privativas de libertad deben orientarse a la readaptación de los condenados y a la protección de la sociedad, además de prohibir las penas de carácter perpetuo.
En ese contexto, la viabilidad constitucional de una eventual prisión permanente revisable será uno de los principales puntos de discusión durante el análisis legislativo.
Rubin anticipó que buscará construir acuerdos con representantes de diferentes bancadas de la Cámara de Diputados para conseguir el respaldo necesario y avanzar con la modificación del Código Penal.
Según explicó, su estrategia consistirá en mantener reuniones individuales y colectivas con otros parlamentarios, a quienes expondrá los fundamentos de la iniciativa y las diferencias jurídicas entre las modalidades de prisión que propone debatir.
El anuncio también instala una discusión sobre los alcances del endurecimiento de las penas y su efectividad para enfrentar la violencia contra las mujeres, especialmente ante los cuestionamientos al funcionamiento de los mecanismos estatales de prevención y protección.
Por el momento, se trata de una propuesta anunciada públicamente por el legislador, cuya redacción definitiva y presentación formal ante el Congreso todavía están pendientes.
La discusión parlamentaria se desarrollaría en un escenario de creciente presión ciudadana, marcado por las manifestaciones de repudio a los feminicidios y los reclamos de justicia para las víctimas y sus familiares.
Fuente: El Nacional
