El médico forense Marcos Prieto confirmó que la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico grave, producido por un disparo de arma de fuego, que desencadenó un shock neurogénico y provocó el fallecimiento de la víctima.
De acuerdo con el examen médico forense, el hombre recibió un único disparo en la cabeza, con orificio de entrada en el lado derecho y orificio de salida en el lado izquierdo.
El profesional explicó que, por las características de la lesión, se trataría de un disparo efectuado a contacto, lo que significa que la boca del cañón del arma habría sido apoyada directamente contra la cabeza al momento del disparo.
Otro dato relevante señalado durante la inspección fue la presencia de rigidez cadavérica, estimada en aproximadamente 16 horas, conforme a la evaluación realizada por el médico forense.
El hallazgo se produjo en un patio baldío del barrio Bernardino Caballero, donde también fue encontrada un arma de fuego cerca del cuerpo, elemento que será tenido en cuenta dentro del proceso investigativo.
Mientras tanto, las autoridades competentes continúan con las diligencias para lograr la identificación del fallecido y determinar cómo se produjo el hecho. La principal incógnita sigue siendo establecer las circunstancias de la muerte y si efectivamente se trató de un suicidio o de un posible hecho criminal.
