El programa Hambre Cero, gestionado por el Ministerio de Economía, ha asignado un presupuesto total de US$ 1.089 millones (G. 7,46 billones) para el periodo 2024-2026. De esta cifra, US$ 614 millones (G. 4,21 billones) están destinados a las 14 gobernaciones del Partido Colorado. Este año, el monto asignado para el programa se ha incrementado significativamente, alcanzando US$ 317,6 millones (G. 1,8 billones), lo que representa un aumento de US$ 87 millones respecto al año anterior.
El Ministerio de Desarrollo Social (MDS) también ha recibido un importante apoyo financiero, con un presupuesto total de G. 2,74 billones (US$ 401 millones) para el mismo periodo. Este presupuesto comenzó en 2024 con tan solo US$ 50 millones y se espera que llegue a US$ 215 millones (G. 1,2 billón) en 2026. Las escuelas de Presidente Hayes, Central y Asunción dependen directamente de esta cartera, aunque los gobernadores de esas regiones, Ricardo Estigarribia y Bernardo Zárate, han quedado excluidos de la administración centralizada.
En medio de la ruptura del cartismo, los gobernadores colorados han manifestado su apoyo a las candidaturas de Pedro Alliana y Santiago Peña. En una reunión reciente, 14 de los 15 miembros del Consejo de Gobernadores de la Asociación Nacional Republicana (ANR) reafirmaron su respaldo incondicional al actual vicepresidente. La única ausencia fue la del gobernador de Alto Paraguay, Arturo Méndez, debido a problemas climáticos en el Chaco.
Los líderes departamentales de la ANR están promoviendo fuertemente al presidente del Consejo, “Cesarito” Sosa, como candidato a vicepresidente, tras el anuncio de una encuesta por parte de Alliana. Este respaldo se produce en un contexto donde la administración del programa Hambre Cero enfrenta críticas por la calidad de los alimentos distribuidos y acusaciones de politización en la contratación y despido de personal.
La situación política se complica en el entorno del Partido Colorado, donde la gestión de los recursos asignados a estos programas se ha convertido en un tema clave para mantener el apoyo político. Las decisiones sobre el financiamiento y la distribución de recursos serán cruciales en los próximos meses, a medida que se acercan las elecciones.