El PNV conmemoró la recuperación de un edificio en París, antiguamente utilizado por el gobierno vasco en el exilio, describiendo este acto como «justicia» y «reparación de memoria», que debería «consolar a cualquier demócrata». Su líder criticó duramente al PP y VOX, acusándolos de intentar obstaculizar este retorno y de ser «dignos sucesores» del régimen de Franco, en referencia a la historia de este inmueble que fue confiscado por la Gestapo y posteriormente entregado al estado tras la Guerra Civil.
