El Niño podría intensificar lluvias y tormentas en Paraguay, advierte experto

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Comparte en: Un nuevo análisis del fenómeno El Niño revela sus posibles efectos en Paraguay. Expertos destacan cómo los cambios en el Pacífico pueden influir en el clima local, especialmente en lo que respecta a lluvias intensas y heladas durante el próximo periodo estacional. El fenómeno de El Niño se origina en el océano Pacífico,…


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Un nuevo análisis del fenómeno El Niño revela sus posibles efectos en Paraguay. Expertos destacan cómo los cambios en el Pacífico pueden influir en el clima local, especialmente en lo que respecta a lluvias intensas y heladas durante el próximo periodo estacional.

El fenómeno de El Niño se origina en el océano Pacífico, frente a las costas de Perú y Ecuador. Según las observaciones más recientes, este calentamiento gradual de las aguas afecta no solo a la región, sino que sus repercusiones se extienden hasta Paraguay, generando cambios significativos en los patrones climáticos.

Durante este proceso, conocido como afloramiento, el océano comparte su energía térmica con la atmósfera. Este intercambio energético provoca modificaciones en los patrones de viento, especialmente en los alisios, que suelen sufrir debilidades durante los episodios de El Niño.

Los expertos aclaran que aunque el fenómeno se desarrolla en el Pacífico, sus efectos llegan a Paraguay. Esto se debe a las denominadas teleconexiones, que demuestran cómo los cambios en un área geográfica pueden provocar alteraciones en otra, a miles de kilómetros de distancia.

En este contexto, uno de los posibles impactos para Paraguay será un cambio en el comportamiento de los frentes fríos. Esto podría resultar en la llegada de masas de aire polar menos intensas, alterando las heladas típicas de la región.

Sin embargo, el cambio más inmediato podría ser un aumento en la intensidad de las lluvias, especialmente durante la transición hacia la primavera y el verano. Los sistemas meteorológicos que generan precipitaciones podrían volverse más intensos, lo que podría dar lugar a tormentas severas y, por ende, a inundaciones.

Existen dos tipos de inundaciones que podrían ocurrir: las repentinas, causadas por lluvias intensas en un corto periodo, y las fluviales, que son el resultado de crecientes en las cuencas de los ríos. El fenómeno de El Niño podría amplificar ambos tipos, generando preocupaciones en diversas regiones del país.

Es importante tener en cuenta que cada episodio de El Niño es único. Aunque algunos presentan similitudes, sus efectos varían. El fenómeno observado entre 2023 y 2024, por ejemplo, afectó especialmente la cuenca del río Paraná, dejando a ciertas regiones en condiciones de inundación, mientras que otras experimentaron déficit de lluvias.

Con respecto a la frecuencia de aparición de El Niño, los especialistas señalan que su ciclo es cada vez más difícil de predecir. Históricamente, se ha considerado que los episodios ocurren cada dos o tres años, pero las condiciones actuales sugieren una variabilidad considerable.


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