La crecida del río Paraná ha comenzado a impactar a la comunidad de Presidente Franco, con el Club de Pesca como uno de los primeros establecimientos afectados. La situación ha llevado a la suspensión del servicio de balsa que conecta esta ciudad paraguaya con Puerto Iguazú, Argentina, a partir de este lunes.
La empresa de transporte fluvial Intercom anunció que las condiciones actuales del río no permiten garantizar una navegación segura, lo que obligará a los viajeros a optar por rutas alternativas a través de Brasil. Aquellos que deseen cruzar hacia Puerto Iguazú deberán utilizar el Puente de la Amistad o el Puente de la Integración y contar con el documento de Tránsito Vecinal Fronterizo (TVF).
Según el último informe, el río Paraná alcanzó una cota de 115 metros. Las autoridades han alertado que las primeras viviendas de los barrios ribereños podrían verse en riesgo de inundación si el nivel del agua supera los 122,2 metros, de acuerdo con el boletín hidrológico de Itaipú Binacional.
Ante esta situación, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Presidente Franco ha activado sus protocolos de emergencia. Su presidente, José Velázquez, indicó que se formó un comité interinstitucional en agosto para coordinar acciones de prevención y asistencia.
Velázquez aseguró que se han previsto recursos para enfrentar posibles emergencias y que hay una comunicación constante entre las instituciones involucradas. Los preparativos para una respuesta organizada ante el avance del agua comenzaron hace aproximadamente dos meses.
Entre los barrios que se consideran vulnerables a inundaciones se encuentran María Auxiliadora, San Juan, San Roque y el asentamiento del kilómetro 9. En estas áreas, ya se ha realizado un censo de las familias que podrían verse afectadas, así como trabajos de limpieza de cauces hídricos en un esfuerzo por mitigar los riesgos.
