Este jueves se conmemora el Día Mundial de la Visión, y en Paraguay, las cataratas se identifican como la principal causa de ceguera en personas mayores de 50 años, una condición que puede revertirse mediante una intervención quirúrgica. Según el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPYBS), alrededor de 27.000 ciudadanos sufren de ceguera, con las cataratas como la causa más frecuente, seguidas por el glaucoma y la retinopatía diabética.
La doctora Sofía Maldonado, directora de Salud Ocular del MSPYBS, destacó el impacto social de esta enfermedad y el plan que se está implementando para descentralizar las cirugías. «El 56,7% de las personas evaluadas en esta encuesta presenta ceguera por catarata, y al hablar de ceguera hablamos de personas que no se pueden manejar de manera independiente», explicó.
La falta de visión en adultos mayores no solo afecta su calidad de vida, sino que también puede acarrear consecuencias físicas y emocionales severas. «Tienen una visión muy disminuida, de uno o dos metros, o simplemente ven bultos. Esto implica que corren riesgo de sufrir caídas, mientras que los pacientes adultos mayores ciegos por catarata presentan cuadros de depresión o demencia acelerada», advirtió Maldonado.
Adicionalmente, se estima que hay aproximadamente 235.000 personas mayores de 50 años con deficiencia visual moderada a grave, quienes corren el riesgo de perder la visión si no reciben tratamiento oportuno. La doctora enfatizó que sin acceso a la atención adecuada, estas personas podrían convertirse en ciegas en los próximos años.
El programa de cirugías del MSPYBS ofrece cobertura integral sin costo para los pacientes, incluyendo la extracción del cristalino opacificado y su reemplazo por una lente intraocular de última generación. Este procedimiento se realiza utilizando técnicas microquirúrgicas de baja invasividad, lo que evita hospitalizaciones prolongadas.
Los insumos necesarios para la cirugía, que incluyen la prótesis, colirios y otros medicamentos, son totalmente gratuitos, lo que representa un alivio financiero significativo para muchas familias. En el sector privado, el costo del lente puede alcanzar hasta 800 dólares.
Los resultados postoperatorios han demostrado una rápida evolución en la recuperación visual de los pacientes operados en la red pública, con mejoras notables en su calidad de vida. «Es impresionante cómo los pacientes se recuperan en 24 horas, recuperando su independencia y autoestima», comentó Maldonado.
Para acceder a la cirugía gratuita, los pacientes deben seguir un itinerario en la red pública, que incluye consulta oftalmológica inicial, estudio de biometría ocular, y evaluación clínica preoperatoria. El tiempo de espera para las cirugías se ha reducido a entre uno y dos meses, en comparación con los tres o cuatro meses que se requería anteriormente.
Las consultas oftalmológicas se pueden agendar en hospitales como el General de Coronel Oviedo y el General de Itapúa, así como en otros centros de atención. Además, se están implementando brigadas itinerantes para atender a poblaciones rurales que carecen de acceso a especialistas permanentes, asegurando que más ciudadanos puedan recibir la atención necesaria.
