Aumento de adicciones entre anestesiólogos preocupa a la Sociedad Paraguaya de Anestesiología
17 de abril de 2026 – 07:30
Aumento del abuso de fármacos en anestesiólogos preocupa a la Sociedad Paraguaya de Anestesiología
El doctor Darío Zárate, representante de la Sociedad Paraguaya de Anestesiología (SPA), advirtió sobre la creciente vulnerabilidad de los anestesiólogos ante el abuso de fármacos controlados. La situación, marcada por una presión laboral extrema y un déficit significativo de profesionales, exige medidas urgentes.
Una especialidad bajo presión
Zárate destacó que los anestesiólogos tienen un riesgo de adicción 2.7 veces mayor que en otras ramas médicas. Este elevado peligro se atribuye al alto estrés asociado con la especialidad y al fácil acceso a medicamentos potentes.
Reincidencia alarmante
Según el vicepresidente de la SPA, aunque existen casos exitosos de recuperación, la tasa de reincidencia en adicciones entre anestesiólogos asciende al 20% en un periodo de año y medio. Esta cifra pone de manifiesto la urgencia de abordar este problema de salud mental.
Déficit constatable
El contexto se agrava con un marcado déficit de anestesiólogos en comparación con otros países de la región. En Argentina, hay aproximadamente 14 anestesiólogos por cada 100.000 habitantes, mientras que en Chile la cifra es de alrededor de 11 por cada 100.000, lo que contrasta fuertemente con la situación en Paraguay.

Medidas propuestas
Ante este preocupante escenario, Zárate aboga por la implementación de test toxicológicos y protocolos de salud mental dentro del gremio. Estas medidas buscan mitigar el riesgo de abuso de fármacos y proporcionar un ambiente más seguro para los profesionales de la anestesiología.
La voz de la experiencia
La SPA ha iniciado un diálogo con diversas instituciones de salud para crear conciencia sobre esta problemática, evidenciando la necesidad de un enfoque más integral en el bienestar de los anestesiólogos. La salud mental en el ámbito médico está siendo cada vez más reconocida como un elemento crucial para garantizar la calidad del cuidado que se ofrece a los pacientes.
La situación actual no solo afecta a los profesionales, sino que también plantea riesgos para los pacientes y el sistema de salud en general, lo que resalta la urgencia de abordar este fenómeno desde múltiples frentes.