El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) ha reportado 786 casos de picaduras de alacranes en lo que va del 2026, con una proyección que podría alcanzar los 1.000 casos al finalizar el año. Ante el incremento en la actividad de estos arácnidos durante la primavera y el verano, las autoridades han instado a la población a reforzar las medidas de prevención en los hogares.
Édgar Sanabria, director de Zoonosis del MSPBS, destacó que la principal estrategia para evitar la entrada de alacranes en las viviendas es impedir su acceso. Recomienda instalar tela tipo mosquitero en rejillas de desagüe y utilizar burletes en las puertas para sellar espacios. Además, enfatizó la importancia de revisar los zapatos antes de usarlos, ya que estos pueden convertirse en refugio para los alacranes.
Los alacranes suelen esconderse en lugares oscuros y húmedos, como rejillas de baños, cocinas y desagües. Sanabria subrayó que también se pueden encontrar en áreas con escombros y acumulación de madera, por lo que es fundamental mantener los patios limpios y ordenados.
El uso de insecticidas puede ayudar a reducir la presencia de alacranes, aunque no garantiza su eliminación ni la prevención de picaduras. Sanabria advirtió que estos arácnidos pueden detectar los insecticidas y refugiarse mientras el producto actúa. Por ello, insistió en que los insecticidas deben ser considerados como una medida complementaria y no como una solución única.
En caso de picaduras, es crucial acudir a un centro de salud para recibir atención adecuada. Sanabria aconsejó aplicar hielo en la zona afectada, pero advirtió que no se debe cortar la herida ni utilizar alcohol o ajo. Esta recomendación es especialmente importante para niños, embarazadas y adultos mayores, considerados grupos de riesgo.
El director de Zoonosis también explicó cómo identificar alacranes venenosos, que suelen ser de color rubio o amarillento y tener pinzas delgadas y largas. Aunque los alacranes negros pueden causar picaduras dolorosas, generalmente no generan complicaciones graves.
Finalmente, se indicó que aproximadamente el 2% de las personas picadas por alacranes requiere un antídoto, el cual está disponible en el sistema de salud pública. La decisión de administrarlo queda a criterio del personal médico, quien evaluará cada caso de forma individual.