Auditoría Superior de la Federación intensifica revisiones con casos de alto impacto
La Auditoría Superior de la Federación (ASF), bajo el liderazgo de Aureliano Hernández Palacios, ha reactivado su papel fiscalizador con un enfoque riguroso en asuntos de gran relevancia política y social. Durante la presentación de su segundo informe ante el Congreso, la nueva dirección destacó investigaciones en diversos frentes, incluyendo gobiernos estatales, instituciones electorales y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Entre los casos prioritarios, Hernández Palacios señaló irregularidades detectadas en contratos del Instituto Nacional Electoral (INE) por casi 9 mil millones de pesos, vinculados principalmente a dos grupos empresariales, GHC y GC, controlados por los hermanos Hernández Casillas. La ASF ha iniciado una pesquisa de oficio que abarca también a organismos públicos electorales y servidores vinculados con estos contratos, destacando la relación con la exconsejera presidenta Guadalupe Taddei.
Además, la Auditoría investiga esquemas de triangulación de recursos públicos en los estados de Nuevo León y Sinaloa. En el caso regiomontano, se detectaron pagos por cerca de 800 millones de pesos a un despacho jurídico ligado a familiares del gobernador Samuel García. Mientras tanto, en Sinaloa, se rastrea la posible participación de constructoras vinculadas con los hijos del exgobernador Rubén Rocha Moya en contratos públicos, casos que han sido objeto de investigaciones periodísticas recientes.
Otro tema destacado fue el examen de admisión en línea de la UNAM, cuya irregularidad en los puntajes provocó la repetición de la prueba. La ASF participó en la pesquisa a solicitud de la rectoría, amparada en sus nuevas facultades otorgadas en mayo para investigar de oficio y presentar denuncias penales durante auditorías en curso.
Este cambio en la dinámica de la ASF contrasta con el periodo anterior (2018-2024) bajo David Colmenares, cuya gestión fue criticada por la reducción de la capacidad fiscalizadora y la suavización de informes, alejándose de la tradición del órgano como contrapeso institucional.
La Auditoría Superior de la Federación avanza con esta política de mayor proactividad y transparencia, justo en un contexto electoral complejo donde la rendición de cuentas se vuelve vital para la confianza pública y la institucionalidad.
