El titular de la Cámara Alta, Basilio Núñez, reconoció que la pérdida de Asunción es un resultado que el Partido Colorado debe analizar, aunque consideró que el balance general de las elecciones municipales es positivo para la ANR. «Cuantitativamente el partido sale fortalecido, gana más municipios, recuperamos municipios importantes», afirmó Núñez.
Según sus datos, la ANR pasó de gobernar 148 municipios en 2021 a 163, y tras las elecciones municipales de 2026, alcanzó un total de 187 intendencias. Sin embargo, el presidente del Senado admitió que la capital es un parámetro político relevante. «La capital es el parámetro que uno siempre mide entre las municipalidades y, lamentablemente, hay que reconocer que perdimos acá en Asunción», indicó.
La derrota se produjo con la victoria de Soledad Núñez, de la Alianza Juntos por Asunción, sobre el colorado Camilo Pérez. La oposición también logró seis bancas de concejales, mientras que el PLRA obtuvo tres y la ANR mantuvo 15 escaños. Núñez defendió el desempeño de Pérez, afirmando que «dentro de todo hizo una muy buena elección».
Ante las críticas de la senadora Lilian Samaniego, quien atribuyó la derrota a la influencia de Horacio Cartes en la candidatura de Pérez, Núñez rechazó esta interpretación, subrayando que el partido ha crecido desde que Cartes asumió el liderazgo. También evitó hablar de una supuesta «traición» de concejales colorados, sugiriendo que quienes participaron en esa situación deben analizar lo ocurrido.
Núñez cuestionó las mediciones electorales y las bocas de urna, alegando que pueden influir en el comportamiento de los votantes y denunciando la existencia de empresas que «falsean datos». Propuso revisar la normativa jurídica existente para endurecer las sanciones relacionadas con estas prácticas.
Pese a la derrota en Asunción, Núñez confía en que el resultado nacional es una «antesala» para las elecciones generales de 2028, destacando que la ANR ganó el 71% de los municipios. «Estamos fortalecidos. Tiene que haber autocrítica», concluyó, reconociendo que no pueden estar «contentos 100%» tras perder la capital.
