Dalia Angélica López Troche, de 53 años, se presentará ante el juez penal de garantías N° 12, Francisco Acevedo, el próximo 6 de noviembre a las 8:30 en una audiencia preliminar relacionada con el caso Ronaldinho. La acusada enfrenta cargos por la producción y uso de documentos públicos falsos, hechos que habrían ocurrido entre 2019 y 2020.
Durante esta audiencia, el magistrado evaluará los elementos presentados por el Ministerio Público para determinar si la causa avanza a juicio oral y público. La acusación formal fue realizada por los fiscales Christian Ortiz, José Martín Morínigo, Alejandro Cardozo Pereira y Juan Ramón Sandoval, quienes solicitaron la elevación del caso el pasado 2 de octubre.
Los delitos que se le atribuyen a López incluyen la producción mediata de documentos públicos falsos, así como el uso de estos documentos. Aunque inicialmente también se le procesó por asociación criminal, este cargo fue excluido por el tribunal que juzgó a otros implicados en el caso, por lo que no se le puede imputar esa calificación.
Según las investigaciones, Dalia López es acusada de haber facilitado la emisión de documentos de identidad y pasaportes bajo la nacionalidad paraguaya para el famoso futbolista Ronaldinho, su hermano Roberto y el empresario Wilmondes Sousa Lira, quien se encuentra prófugo, así como su pareja Paula Regina Oliveira.
Paula Oliveira, quien ha declarado como testigo, ha proporcionado detalles sobre cómo López se involucró en la emisión de estos documentos, mencionando su interés en un proyecto social vinculado a Ronaldinho y la promoción de su libro “Crack en la vida”. La testigo relató que Dalia le ofreció un «trámite exprés» en el Departamento de Identificaciones, asegurando que no tendría que hacer fila debido a su influencia.
Las gestiones para la obtención de dicha documentación se realizaron en Asunción, donde Paula fue acompañada por Dalia y una amiga para completar los trámites necesarios. Tras recibir los documentos, Paula regresó a Brasil, donde Dalia la mantuvo informada sobre el progreso de las gestiones a través de mensajes de WhatsApp.
Las pruebas ofrecidas por la Fiscalía incluyen los celulares de Paula y otros implicados, que fueron incautados durante un allanamiento en agosto de 2020, y que contienen datos relevantes sobre la trama. Las declaraciones de todos los involucrados concuerdan en cómo los documentos falsificados fueron entregados a los brasileños, quienes no realizaron los trámites en persona, confiando en que Dalia se encargaría de todo.
