El Sportivo 2 de Mayo dio un golpe de autoridad en el estadio General Pablo Rojas al vencer 2-0 a Cerro Porteño, en la decimotercera ronda del Clausura 2026. Con ese resultado, el Gallo quedó a un punto del puntero, Libertad. El Ciclón, en cambio, se hunde un poco más en un torneo que ya le queda largo.
Un golpe temprano
El partido tuvo un libreto claro desde el inicio. A los 7 minutos Cerro ya perdía 1-0 en su propia casa. El gol fue de Tobías Cervera. Desde ahí, el local tuvo que salir a buscar con más ansiedad que ideas. El equipo de Barrio Obrero intentaba saltar líneas hacia el frente, pero la falta de claridad en la entrega le jugaba en contra.
Cerro tuvo sus oportunidades. La más clara llegó cerca de la media hora: un pase elevado de Carlos Chena activó la corrida por derecha de Ignacio Aliseda, y el local dejó escapar la chance de igualar. Ese gol que no llegó terminó pesando en el resultado.
La sentencia de Alan Gómez
El complemento empezó con otra señal de alarma para la defensa local. Apenas reanudado el juego, 2 de Mayo aprovechó un desajuste en el escalonamiento de la zaga: una pelota filtrada a espaldas de los centrales dejó a su ofensiva entrando al área chica. Alrededor de la hora de juego, Alan Gómez estiró la ventaja y definió el partido en la práctica.
Después, el Gallo pudo haber ampliado. Delvalle desperdició un contragolpe que pudo liquidar el encuentro, en una noche en la que la visita olió el tercero sin llegar a concretarlo.
Un Cerro sin respuestas
Cerro no se rindió, pero tampoco encontró el camino. Hacia los 70 minutos, Gustavo Costas hizo su penúltimo cambio: entró César Bobadilla por Chena, en busca de frescura en la zona media. En esa misma etapa, Araújo acarició el descuento, pero la pelota no entró.
Cerro tuvo la pelota por momentos, pero esa posesión no se tradujo en superioridad. La transición ofensiva de 2 de Mayo lo castigó otra vez, y la presencia de Iturbe desde el arranque no dio el resultado esperado. El diagnóstico es el de un equipo que mueve la pelota sin profundidad. Sobre el técnico, la llegada de Costas había renovado la ilusión de una recuperación azulgrana, pero los partidos fueron debilitando esa expectativa.
El contexto ayuda a medir la caída. Antes de este partido, Cerro acumulaba 5 victorias, 2 empates y 5 derrotas, y estaba de mitad de tabla para abajo. Esa campaña dista mucho de la obligación de campeonar que se impuso el club al arrancar el torneo.
Un Gallo que vuelve a ilusionarse
Para 2 de Mayo, el triunfo en Asunción es mucho más que tres puntos. El Gallo había liderado buena parte del certamen, pero luego se fue cayendo. Ganar de visitante en uno de los escenarios más difíciles del país y ponerse a un punto del líder lo devuelve a la pelea.
Además, confirma una racha de buenos resultados frente a Cerro en este Clausura. En la fecha 2, el equipo de Pedro Juan Caballero ya lo había derrotado 2-1 en el Río Parapití. Dos victorias en dos duelos de torneo es una señal difícil de ignorar.
