Fitch Ratings ha decidido mantener la calificación soberana de Paraguay en BB+ con una perspectiva positiva, lo que coloca al país a un paso del grado de inversión, ya reconocido por otras calificadoras como Moody’s y Standard & Poor’s. Este análisis se centró en la situación fiscal del país, los atrasos del Estado, el crecimiento del crédito y las reformas económicas.
El informe destaca el desempeño económico de Paraguay y sus perspectivas de crecimiento, además de señalar la cartera de inversiones que podría contribuir a aumentar el ingreso por habitante y ampliar la economía. La calificadora también mencionó el bajo nivel de deuda pública en comparación con países similares y la disminución de la deuda en moneda extranjera.
El economista y exministro de Hacienda, Manuel Ferreira, quien analizó el informe en el programa Enfoque Económico, comentó que la perspectiva positiva sugiere que hay espacio para una mejora en la calificación. Sin embargo, Ferreira advirtió sobre los problemas en los proyectos de Paracel y Atome, que podrían obstaculizar el crecimiento esperado.
En relación a la deuda pública, el análisis de Fitch destacó la reducción de la deuda en moneda extranjera. Ferreira explicó que una emisión internacional en guaraníes podría facilitar la entrada de dólares al mercado local, lo que podría presionar a la baja el tipo de cambio. Se estima que el Ministerio de Economía y Finanzas necesitará financiarse con 3.695 millones de dólares el próximo año.
Fitch también criticó la gestión financiera pública, señalando que la acumulación de atrasos ha llevado al Gobierno a modificar sus proyecciones fiscales, postergando hasta 2028 la meta de un déficit de 1,5% del PIB. Los atrasos, que ascienden a 1.300 millones de dólares, equivalen al 2% del PIB proyectado para este año.
Ferreira subrayó que estos atrasos debieron ser más visibles en la situación financiera del Estado y advirtió sobre el uso de deuda para cubrir gastos corrientes, comparándolo con una familia que solicita un préstamo para comprar alimentos. Además, mencionó que, aunque el Estado está reconociendo y pagando estos atrasos, existen otros compromisos no contabilizados que complican aún más la situación.
Las proyecciones sobre el déficit fiscal divergen entre el Ministerio de Economía y Fitch, que estima un déficit de 2% para 2028, en comparación con la previsión oficial de 1,5%. Esta diferencia se relaciona con el aumento del gasto social y la falta de medidas claras para el ajuste fiscal.
En cuanto al sector financiero, Fitch advirtió sobre el crecimiento del crédito, que se ha duplicado desde 2023, lo que ha llevado a una morosidad total del 2,6%, y en préstamos de consumo del 5,2%. Ferreira concluyó que este aumento en el crédito al consumo podría estar generando un sobreendeudamiento en hogares y empresas, aunque Fitch considera que el sistema financiero es sólido en general.
