La condena de ocho años de prisión impuesta a Hernán David Rivas Román por el uso de un título falso de abogado ha reavivado las críticas hacia los legisladores que lo designaron para el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM). Rivas, exdiputado y exsenador colorado cartista, fue hallado culpable de acreditarse como abogado sin haber cursado la carrera correspondiente, según determinó el Tribunal de Sentencia.
Rivas fue elegido por primera vez para el JEM en junio de 2020, cuando 43 diputados votaron a favor de su designación, en medio de cuestionamientos sobre la legalidad del proceso. Tres años después, en julio de 2023, obtuvo nuevamente el respaldo de 26 senadores, a pesar de que ya existían dudas sobre su condición profesional. En ambas ocasiones, los legisladores aseguraron que cumplía con los requisitos para representar al Congreso ante el organismo.
Durante la votación en Diputados, los 43 votos a favor se dividieron entre 28 colorados y 15 liberales, con la propuesta impulsada por el entonces diputado Hugo Ramírez. La decisión fue criticada en su momento por Ramón Romero Roa, quien ocupaba el cargo antes que Rivas y cuestionó la irregularidad del procedimiento. Romero Roa falleció mientras esperaba una resolución favorable a su reclamo.
La Justicia reveló que Rivas no había cursado estudios de Derecho, describiéndolo como un «alumno fantasma». Este fallo ha llevado a diversos legisladores a distanciarse de Rivas. El senador Gustavo Leite admitió que Rivas había mentido y sugirió investigar a quienes permitieron que su falso título prosperara. Por su parte, Natalicio Chase, líder de la bancada Honor Colorado, reconoció la responsabilidad política del Senado, pero rechazó el término «estafado».
Las reacciones de los legisladores han sido contradictorias. La senadora Lizarella Valiente expresó sentirse víctima de una estafa, mientras que otros, como Basilio “Bachi” Núñez, defendieron su respaldo a Rivas antes del juicio, señalando que nadie controló la validez de los certificados de los representantes ante el JEM.
Desde la oposición, se ha criticado la designación de Rivas como parte de un esquema que favorecía al cartismo. La senadora Esperanza Martínez consideró que su elección no fue casual y que Rivas no actuó solo, sugiriendo la existencia de una red que facilita la obtención de títulos falsos. Yolanda Paredes, del Partido Cruzada Nacional, afirmó que la situación de Rivas podría ser solo la «punta del iceberg».
El caso de Rivas plantea serias interrogantes sobre la responsabilidad de los 69 legisladores que votaron en dos ocasiones para su nombramiento, en un proceso que ahora se ve empañado por su condena y las implicaciones que esto podría tener para el sistema judicial y político del país.
