Consejeros marionetas “cocinan” ternas de jueces y fiscales a medida de políticos
El Consejo de la Magistratura es la puerta de entrada al Poder Judicial y su función principal, según la Constitución Nacional, es la conformación de terna para los diferentes cargos en el sistema de justicia, con postulantes íntegros, honestos, capaces, bien formados y con coraje. Sin embargo, una holgada mayoría de consejeros marionetas, dóciles a los políticos, seleccionan a aspirantes a camaristas, jueces y fiscales a medida del poder de turno, sin tener en cuenta la trayectoria y honorabilidad de los concursantes.
Esta innegable realidad se evidenció con la elección del fiscal escombro Aldo Cantero, para integrar terna de juez de Capital y excluyó al fiscal Deny Pak, que realizó una excelente investigación en el caso A Ultranza PY, el juicio oral donde Erico Galeano fue condenado a 13 años de cárcel, y la pena de 8 años de penitenciaría al exministro de la SEN, Joaquín Roa y otros delincuentes de “guantes blancos”, que precisamente buscan a magistrados y fiscales “a medida” que les otorgue total impunidad.
La selección del criticado fiscal Cantero, no es el primer caso cuestionado que se da en el Consejo. El Observador viene denunciando hace rato una serie de situaciones irregulares que se estarían dando en el órgano encargado de seleccionar a los operadores del sistema de justicia.
Las diez ternas para las Fiscalías Adjuntas, los consejeros integraron a medida del poder de turno. En aquella ocasión, supuestamente recibieron una lista elaborada por los políticos, que habrían ordenado que los nombres que seleccionaron conformen la terna. Nadie de los consejeros se habría negado a ello y solo habrían cambiado algunos nombres, para disimular la sumisión.
Sin embargo, todo quedó evidenciado luego de conformarse la terna, que en su mayoría estuvo integrada con fiscales amigos del poder, que en su momento blanquearon a exgobernadores, entre ellos uno que ahora es director de Itaipú, Justo Zacarías. La desestimación de la denuncia fue solicitada por la entonces fiscal, Alma Zayas, que luego fue nombrada adjunta por la Corte. El fiscal general, Emiliano Rolón, la envió al comienzo a Concepción, pero poco tiempo después ya la trasladó como adjunta de Cordillera.
Diego Arzamendia, como fiscal había solicitado la denuncia por enriquecimiento ilícito contra Jorge Bogarín Alfonso, con base a un dictamen de la Contraloría, lo cual no es vinculante. Sin embargo, Arzamendía se basó en lo que dijo la CGR para blanquear a Bogarín. Después, integró la terna para adjunto y nombrado por la Corte.
La integración de la terna por el síndico Bernardino Caballero, sin que tenga un título que avale su conocimiento en ciencias contables y administrativas, es otro fraude del Consejo de la Magistratura. Si bien está obligado a ternar a los magistrados que concursan para el mismo cargo, no está obligado a incluir en la terna a un candidato que no cumpla con los requisitos constitucionales, legales e incluso reglamentarios.
El sometimiento de los consejeros, afecta groseramente al mejoramiento del Poder Judicial, que necesita que los mejores sean ternados y no aquellos lameculos, reptiles y rastreros a los políticos como Aldo Cantero, que ya operando con sus “padrinos”, que estos a su vez puedan influir en la decisión de los ministros de la Corte.
Esperamos que los integrantes de la máxima instancia judicial no se presten a esta barbaridad y premien a Canero, con el ascenso a juez de Capital. Sería realmente vergonzoso y la ciudanía debe escrachar a los ministros que voten por Cantero, de lamentable actuación hasta en casos de presunto abuso sexual en menores.