Caos en obras de desagüe pluvial complica circulación en Santo Domingo
16 de mayo de 2026 a las – 13:52
La obra de desagüe de Santo Domingo enfrenta críticas por su ineficiencia y caos vial
La fallida implementación del sistema de desagüe pluvial en Santo Domingo, cuyo financiamiento provino parcialmente de bonos G8 durante la administración del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez, ha provocado una crisis vial que afecta a miles de residentes. Con el presente intendente, Luis Bello, los trabajos han avanzado lentamente, convirtiendo la movilidad en esta área en un verdadero desafío.
Los conductores que intentan transitar entre los barrios de Santo Domingo y Manorá se encuentran atrapados en un circuito cerrado, debido a la falta de alternativas viales. La cercanía de la avenida Roa Bastos, actualmente clausurada en gran parte, y los desvíos ineficaces han generado un caos que encierra diariamente a miles de contribuyentes.
Problemas de infraestructura y salud pública
La situación en la avenida Roa Bastos ha sido crítica. Aunque recientemente se aplicó una nueva capa de asfalto, esta resulta inadecuada y temporal. Las calles aledañas están repletas de escombros y los problemas de cloacas abiertas se traducen en malos olores y condiciones insalubres que empeoran la calidad de vida de los vecinos.

La calle Presbítero Román, una de las pocas vías alternativas, se encuentra en un estado de abandono, favoreciendo la formación de baches en su trayecto. Esto genera un laberinto vial que dificulta la movilidad de los residentes, quienes se ven forzados a lidiar con la frustrante situación a diario.
Retrasos y mal desempeño de la gestión municipal
A pesar de que han transcurrido catorce meses desde que comenzaron los trabajos, el progreso ha sido mínimo. La incertidumbre persiste, ya que se avizoran nuevas intervenciones en otras calles, como San Rafael, lo que podría complicar aún más la situación. Los contribuyentes temen que se repitan las falencias de las obras actuales.

Desvío de fondos y costos ocultos
Contribuyentes asuncenos han pagado hasta US$ 73 millones anuales por el mantenimiento de desagües pluviales, sin que se hayan visto mejoras significativas en la infraestructura. La mala administración de recursos, incluyendo el desvío de G. 512.000 millones, ha llevado a la realización de obras que parecen insuficientes para afrontar las inundaciones que atacan la capital cada vez que llueve.
Actualmente, los proyectos del Mercado de Abasto y San Pablo también presentan un avance muy por debajo de lo esperado, con solo un progreso del 50% y 40% respectivamente, mientras que el proyecto de Santo Domingo apenas supera el 15% tras más de un año de ejecución.
Cargas financieras para el futuro gobierno
La acumulación de costos adicionales, que asciende a G. 9.523 millones en concepto de mora, ha generado un clima de preocupación entre los concejales de oposición, quienes ven las maniobras financieras de la administración actual como una carga pesada para las futuras gestiones. El monto heredado podría superar los US$ 32 millones, afectando gravemente la prestación de servicios públicos en la ciudad.
La situación actual resalta las dificultades que enfrentan las autoridades municipales al intentar solucionar problemas fundamentales que han sido el legado de la anterior administración. Mientras el intendente actual, Luis Bello, se esfuerza por avanzar en las obras, los ciudadanos continúan esperando soluciones efectivas y reales para una infraestructura desmejorada.