Trump redobla su apuesta por los aranceles pese al varapalo del Tribunal Supremo en su discurso sobre el Estado de la Unión
Donald Trump ha hecho comparaciones entre su presidencia y la obra de Jacopo Comín, conocido como Tintoretto, al referirse a la economía de Estados Unidos como un «paraíso». En su discurso sobre el Estado de la Unión, proclamó que el país vivía su «edad de oro». Sin embargo, esta visión optimista contrasta con una serie de realidades preocupantes: en 2025, Estados Unidos experimentó la creación de empleos al ritmo más bajo en un año no recesivo, y el crecimiento económico del último trimestre ha suscitado alarmas. Además, la creciente desigualdad se manifiesta en un patrón de crecimiento en forma de K, donde algunos prosperan mientras otros quedan atrás. La depreciación del dólar, los riesgos de una burbuja en la inteligencia artificial, y el aumento descontrolado de la deuda y el déficit público, son problemas que generan incertidumbre. A pesar de estas adversidades, el presidente continúa proyectando una imagen de estabilidad y éxito, afirmando que no se prevén tormentas en el horizonte. En conjunto, el discurso de Trump refleja un enfoque optimista que ignora las sombras que acechan a la economía estadounidense, creando un contraste entre la realidad y la narrativa presidencial.