Peregrinos bajo las bombas se dirigen al Irak chiita
En la ciudad santa de Karbala, en Irak, miles de chiítas se congregan para rendir homenaje a la tumba del imán Hussein, una figura clave en el cisma del islam chií. Este evento es parte de una peregrinación que atrae anualmente a más de 20 millones de fieles. Las mujeres mayores suelen liderar la marcha, descalzas y con vestimenta tradicional, mientras cantan consignas religiosas en un ambiente de gran aglomeración y fervor espiritual.
El imán Hussein, hijo del cuarto califa Alí y yerno del profeta Mahoma, murió en batalla en el año 680, un acontecimiento que marcó el inicio del chiísmo, una secta que representa entre el 10% y el 15% de la población musulmana global, que asciende a 2.000 millones. Sin embargo, este año, la reciente guerra entre EE. UU. e Israel contra Irán ha afectado este importante acto religioso, poniendo una sombra sobre la masiva movilización de devotos.
Además, el mausoleo de Karbala, que es el principal destino de la peregrinación chií, se ha convertido en un símbolo de resistencia, con imágenes de líderes, como Hasan Nasrallah y Qasem Soleimani, recordando el papel de Irán y sus aliados en la región. A pesar de las tensiones actuales, la devoción de los fieles hacia Hussein se mantiene firme, mostrando la profundidad de su fe y la importancia de esta peregrinación en el contexto religioso y cultural chií.