Paraguay enfrenta ajuste en su ganadería con caída del 9% en hato bovino
Paraguay enfrenta un notable ajuste en su sector ganadero, con una disminución del 9% en su hato bovino y del 16% en el número de productores desde 2020. Esta tendencia plantea serias interrogantes sobre el futuro de la producción de carne en el país.
De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre 2020 y 2025, Paraguay ha visto una baja significativa en su rebaño. Este descenso no afecta a todas las regiones por igual, mostrando disparidades regionales que son cruciales para entender el panorama actual.
El Chaco registra fuertes pérdidas
En la región Occidental del país, el impacto ha sido especialmente severo, con la pérdida de 846.735 cabezas de ganado en el mismo período, concentrándose mayoritariamente en departamentos como Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay. Esta situación ha llevado a expertos del sector a calificar el fenómeno como una «alarma» que requiere atención inmediata.
El director del gremio ganadero, en declaraciones recientes, destacó que este descenso no debe solo ser motivo de preocupación, sino un impulso para la toma de decisiones enfocadas en mejorar la estructuración del sector. Entre las causas del desmejoramiento, se citan factores como la sequía, los precios de compra a los productores y la necesidad de mejorar la eficiencia productiva.
Transformaciones en la producción

Aparte de la reducción del hato, la salida de productores representa un desafío mayor. Departamentos como Concepción, San Pedro, Caaguazú e Itapúa han visto caer tanto el número de ganaderos como el tamaño de sus rebaños. En contraste, algunas áreas como Cordillera y Misiones muestran estabilidad en los animales, pero con menos productores activos.
El liderazgo en la salida es evidente entre pequeños ganaderos, quienes enfrentan mayores dificultades. Mientras tanto, los medianos y grandes productores están apostando por la especialización y la incorporación de tecnologías que les ayudan a ser más competitivos.

La falta de tecnología ha llevado a muchos pequeños productores a abandonar la ganadería y buscar otras alternativas, como la producción porcina o avícola, lo que contrasta con el enfoque de los más grandes que se han adaptado mejor a las exigencias del mercado.
Perspectivas internacionales y estancamiento en las exportaciones
A pesar de la caída en el hato, Paraguay ha aumentado su participación en el mercado internacional, con un incremento en las exportaciones de carne que superaron los 2.000 millones de dólares en el último año. No obstante, las cifras de faena y envío al exterior muestran signos de estancamiento, creando incertidumbres sobre el futuro del sector en el corto plazo.
Fernando Serrati, representante de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), ha señalado que 2025 presenta cifras alarmantes respecto al sacrificio de bovinos. En los primeros tres meses de este año, se observó una caída del 20% en la faena, comparado con el mismo periodo de 2024, lo cual podría intensificar los desafíos para el sector.
En este contexto, la pregunta que surge es si Paraguay está produciendo la cantidad adecuada de terneros para sostener el nivel de faena en el futuro, un tema que requiere atención urgente para garantizar la viabilidad del sector ganadero del país.